martes, 27 de octubre de 2009

¡Al abordaje! Los piratas desembarcan en Sabadell

Con una imagen totalmente renovada en los programas de mano e incluso en la revista que editan anualmente, els Amics de l´Òpera de Sabadell desembarcaban el pasado miércoles en el Teatre Municipal de la Faràndula con un título poco conocido y a la par, arriesgado.

En esta ocasión subía a las tablas vallesanas “Il Pirata” de Bellini, la ópera más larga del compositor. Y se hizo con solvencia y con mucho más que dignidad, dado que es una obra muy exigente, no sólo para los solistas, sino también para el coro. Por tanto, con unos ingredientes como éstos, se hace difícil adivinar de antemano cuál puede ser el resultado, pero el cóctel de cantantes y orquesta estuvo muy bien agitado, y tuvo como consecuencia una representación de un alto nivel vocal.

Si tengo que ser sincera, cuando vi anunciada la temporada de ópera para este año creí que “Il Pirata” no era una ópera para traerla a Sabadell, ya que en cierto modo estamos más acostumbrados a otro tipo de óperas, quizás más conocidas o populares. Pero siempre es de agradecer la novedad porque te puedes llevar muchas sorpresas. Aún así, debo reconocer, que a diferencia de otras ocasiones en que me he preparado las óperas a conciencia, en esta ocasión no ha sido así, quizás confiando en que las volátiles y etéreas melodías de Bellini serían suficiente para hacerme disfrutar de este título.
Así es que escuché entera una sola vez la obra y justo el día antes el especial que se dedicó en el programa de Ràdio Olesa “Moments d´òpera”.

No pensaba disfrutarla, pero estaba equivocada.

“Il Pirata” no es, ni será nunca mí ópera preferida, nunca me la llevaría a una isla desierta, seguro. Pero no me desagradó. Es más, disfruté muchísimo la música, sobretodo en el primer acto. El segundo fue para mí, musicalmente, un tanto menos interesante.

Si a nivel musical resultó, no puedo decir lo mismo a nivel escénico: estático, sombrío, con colores oscuros que rompían la tristeza con rojos pasión y algún blanco en el tramo final de la obra. Una escalera, erigida en medio del escenario, y unas cortinas también color rojo, servían para recrear salones de palacios y estancias. También sugerían en algún momento velas de barcos.
Vestuario un tanto raro, dominado por capas (para mí que las reciclaron del “Macbeth” de un par de años antes) y colas interminables en los atuendos femeninos; gorras que cubrían el pelo a los miembros del coro y horrorosas pelucas para Imogene y su criada Adele bastante descabelladas.

Para mí, fue lo más negativo de la tarde, la puesta en escena de CARLES ORTIZ y JORDI GALOBART dos conocidos de la casa.
Pero es loable destacar la labor que hace Carles Ortiz: escena, canta en el coro, dirige escénicamente al coro mientras actúa, etc… Es aquella clase de profesional que todo teatro de ópera desea tener en sus filas.
De todos modos, esta impersonal puesta en escena tiene también, como todas las cosas, su lado positivo que permitió, al no haber ningún otro elemento que la escalera y las cortinas, concentrarse en la música y los intérpretes.

En esta ocasión la orquesta estaba dirigida por el maestro italiano SERGIO MONTERISI y para mí fue uno de los pilares de la tardes. Una buen ejecutada obertura dio paso a un resto de la obra bien cordinada. El director respiraba con los cantantes y con el coro.
Sin embargo, y esto no es problema del italiano, es que la orquesta sonaba en alguna ocasión demasiado forte (el teatro no tiene la cústica adecuada), y siendo un Bellini que por norma general tiene una orquestación más ligera, si lo comparamos con Puccini, a veces daba la sensación de estar escuchando un primerizo Verdi. Algo no cuadraba.
Monterisi junto con la Orquestra Simfònica del Vallès fueron de los más aplaudidos de la tarde-noche.


Efectos especiales al más puro estilo Steven Spielberg, rayos que simulan una enorme tormenta y movimientos circulares de manos daban inicio al primer acto de la obra. (Me recordó, con música completamente diferente, a la escena inicial del “Otello”, cuando el general llega a las costas de Chipre vencedor del huracán en medio de una tormenta).

El díficil y altísimo papel de Gualtiero recayó en el tenor barcelonés ALBERT CASALS que demostró tener una buena voz, bien timbrada y que llega a las exigencias más difíciles de la partitura.
Sin duda su momento más conocido fue su scena de entrada, el bellísimo “Nel furor delle tempeste”. A mí gusto quizás cantada de manera un tanto rápida, como dando la sensación de tener ganas de quitársela de encima. “Tocó” sin alargar la nota sobreaguda pero cumplió y se lució un tanto más en la cabaletta posterior, de la que sólo cantó la primera parte.
Fue en el segundo acto cuando demostró que iba un poco faltado de respiración tanto en sus intervenciones en solitario, como en las conjuntas con Imogene. Y no es para menos, puesto que los dos intérpretes cantan un dúo con frases larguísimas e interminables que son capaces de acabar con el aliento de cualquiera.

Una de las protagonistas de la ópera fue la madrileña SAIOA HERNÁNDEZ, primer premio del Concurso de Canto Manuel Ausensi de este año 2009.
Afrontó el personaje con valentía, sin dudas ni temores. Debutaba el papel pero daba la sensación de que lo tenía rodado. De voz firme y recia capeó el temporal y se erigió en el centro de atención del público. Dominó todos los registros, del agudo al grave, pero las coloraturas que exige la partitura belliniana, quizás no fueron lo suficientemente “limpias” y ágiles.
Si hay algo que hay que destacar de sus intervenciones es la dicción de la soprano, porque se entendía todo lo que estaba diciendo sin necesidad de tener que mirar la subtitulación.

Ernesto de Caldora fue interpretado por el barítono ISMAEL PONS. De voz un tanto irregular y a veces faltada de apoyo, cumplió con el papel. Impone más con su presencia (siempre adecuada a los roles encomendados) que por su voz, aunque desde diversos sectores de platea le lanzaran unos ruidosos bravos.

En cuanto al resto de reparto destacar las intervenciones de la soprano EUGENIA MONTENEGRO en el papel de Adele y la discreta interpretación del barítono EZEQUIEL CASAMADA. Éste último, a diferencia de lo que viene impreso en el programa de mano, es barítono y no tenor.
Una mención especial para MARC PUJOL en el papel de Gofredo, que a pesar de ser un role corto, su intervención fue notable.

Respecto al coro, la distribución de los cantores quizás no ayudaba a escucharlo como una voz al unísono, porque destacaban bastante los bajos y no tanto las voces tan agudas. Y siempre he pensado que aunque se tiene que notar el contraste de voces, el coro debe sonar como una sola voz. Fueron dirigidos por el maestro titular DANIEL MARTÍNEZ.

Llegó la ronda de aplausos, y barítono, soprano y tenor se llevaron el gato al agua.
Y un detalle que me hizo gracia. Cuando salió a saludar CARLES ORTIZ iba vestido con traje negro y camisa roja con corbata roja, acorde con la escenografía.

En resumen, una notable representación que dará que hablar en su periplo por diversas localidades catalanas.

Y ahora sí, solo queda un mes para las funciones de “Maruxa”.

domingo, 25 de octubre de 2009

Domingo+Simon+Berlín = "Simonazo" Domingo en Berlín

Es lo que se puede deducir a tenor de las crónicas publicadas. Domingo triunfó una vez más y con un personaje especial para él.

Aquí os dejo la reseña escrita por Rubén Amon. Para los admiradores del tenor y, también para sus detractores, para todos aquellos que dicen que su carrera está acabada.
¿Acabada? Ya les gustaría a muchos de treinta años cantar como canta el Maestro Domingo a sus 68.

De haber querido el maestro, a Plácido Domingo lo hubieran sacado esta noche por la Puerta de Brandembugo. No dista muchos metros de la sede de la Staatsoper berlinesa ni le faltaban ganas, músculos ni energía a los espectadores.

Han permanecido 25 minutos aplaudiendo al tenor. O al barítono, toda vez que la proeza consistía en cambiar de registro. Igual que si un boxeador elegante de los pesos medios decidiera pegarse en el ring con un despiadado peso pesado.

Se trataba de Simon Boccanegra, obra maestra y anómala del repertorio verdiano que tanto asusta y acongoja a los barítonos profesionales. No es que a Domingo le haya cambiado la voz de un día para otro. Ni que se haya reciclado en un escalafón distinto.

Más bien sucede que el tenorísimo había soñado un día despedirse con el ambiguo y sombrío corsario. Ha cumplido el deseo a medias. Dio cuerpo, alma, vida y muerte a Simon Boccanegra... pero no piensa retirarse ni hay razones para hacerlo. La prueba está en el jaleo que vivimos en la opera berlinesa. Transcurrían los minutos y los espectadores encorsetados se quedaban afónicos a fuerza de gritar bravo, y maestro, y viva la madre que te parió, suponemos, ya que alemán no hablamos.

Una noche de gloria

Domingo parecía un coloso en escena. Le arropaba un manto púrpura de terciopelo y agradecía los clamores con la sonrisa de un debutante. Tiene 68 años, pero la frescura de la voz y la fortaleza escénica desmienten cualquier atisbo de decadencia.

"Es una noche muy especial", confesaba a elmundo.es después de la función. "Hemos hecho un gran esfuerzo y creo que los espectadores han sabido apreciarlo. Me emociona que todavía puedan suscitarse tantas sensaciones. Es una de esas veladas que nunca voy a poder olvidar. Un nuevo empujón a mi carrera".

La devoción de los espectadores se concedió un conato de ovación en cuanto Plácido Domingo apareció en la tarima. No había abierto la boca y la orquesta deslizaba los primeros pasajes del operón verdiano, pero algunos aficionados batieron las palmas y muchos otros participaron del 'run-run' que antecede a las noches de gloria.

Domingo tuteaba a Simon Boccanegra. No como un barítono al uso, sino como un tenor con los medios para desenvolverse en el registro grave y con la personalidad para construir al personaje desde las aristas, las sombras y los matices.

Era Plácido un sacerdote verdiano. Respetaba el claroscuro. Conmovía en los pasajes sensibles y se descaraba en los pasajes concertantes. Ya había advertido que no iba a emular a un barítono, pero supo 'pelear' con el boxeador de los pesados merced a la afinidad estilística, a la credibilidad, a la superioridad artística.

Tuvo la fortuna de aliarse con Daniel Barenboim. Se le reprocha al maestro sus límites en el repertorio de Verdi. Incluso le han abucheado en la Scala a propósito de su última versión de 'Aida'. Puede que tengan razón los filológicos desde el punto de vista de la asepsia y de la academia, pero les hubiera impresionado esta noche la paleta orquestal con que fue dando forma y profundidad al fresco de Simon Boccanegra.

Barenboim es un músico superdotado y un clarividente. Ambas razones y la sabiduría teatral le permitieron oficiar el acontecimiento en el foso y poner al público de pie cuando compareció a saludar junto a sus músicos en el desenlace de la ópera.

Escuchamos a Verdi tanto como percibimos el aliento wagneriano y la complejidad armónica. Barenboim situaba 'Boccanegra' en el contexto histórico. Pero además dirigía con una cierta conciencia patrimonial. Sabe cómo era la música de entonces y la que vino después, de manera que las atmósferas musicales, de las más sutiles a las más boyantes, vertebraban la lectura hasta convertirla en un viaje iniciático.

Fue un acierto que se subieran al tren la imponente soprano Anja Harteros y el refinado bajo coreano Kwangchul Youn, escuderos de un acontecimiento que hizo aguas únicamente en el planteamiento escénico de Federico Tezzi. Los abucheos del público condenaron la convencionalidad y la obviedad. No sólo por la vulgaridad de la iconografía el oro, el blanco, el azul-. También por la literalidad de la dramaturgia y por la previsibilidad con que aborda el fenómeno de la fatalidad.

La única ventaja es que Plácido Domingo deambula a su antojo, se disfraza de Boris Godunov y agoniza como héroe shakespereano. Al cierre de esta crónica, y puede que mañana, y pasado mañana, los espectadores de la Staatsoper continúen aplaudiendo al maestro y se ofrezcan voluntarios para llevarlo como costaleros hasta el umbral de la Puerta de Brandemburgo.

jueves, 22 de octubre de 2009

Amor! Amor, infinito amor! Amor!

Con estas palabras que concluyen casi el cuarto acto de la obra más popular de Giordano, Andrea Chénier y Maddalena de Coigny se preparan para recibir la muerte que les espera y que les liberará de ese mundo en el que viven salpicado por la corrupción política: un espacio donde la Revolución "devora" a sus propios hijos.
¿Bonito, verdad? Claro. Puro verismo.

Pero no es de esta genial ópera de la que quiero hablar. El título de la entrada me venía bien para hacer eco del reciente (a pesar de que en Italia se presentó a finales del año pasado) trabajo del tenor Plácido Domingo.

Y seguro que los más suspicaces ya se han dado cuenta que hoy toca comentar "Amore Infinito", un disco dedicado a la poesía.
Pero no cualquier poesía. Esta es Poesía Papal, textos que el fallecido pontífice, conocido popularmente como Juan Pablo II, dejó escrita hace años y que ahora se ha musicado.

Y como no podía tener mejor impulsor que nuestro tenor más universal, Domingo se embargó en ese proyecto del cual, hoy mismo, he escuchado su resultado.

Para ser sincera lo que más me atraía de este disco es sin duda la voz de Plácido. Solamente con este ingrediente, tenía ya el éxito asegurado.
Había escuchado en algún "youtube" dos canciones: "La tua semplicita" y "La liberta" y aunque no me apasionaron, tampoco me desagradaron.


El disco tiene una duración de 48 minutos, repartidos entre 12 canciones, por tanto, no es de los largos. Como podéis comprobar en este enlace que os pego hay una versión también en italiano, aunque en su día leí que se editaría una versión inglesa y otra para México, si no voy errada.


La que tengo yo en mís manos debe ser la edición española porque gran parte de las canciones son cantadas en castellano y, la introducción del disco, que firma el propio Domingo, está redactada en castellano, todo un detalle de la discográfica, que siempre acostumbra a traducirlo en 4 lenguas, y el castellano no pulula nunca por allí.

Primero de todo, la impresión que me llevo es que se puede escuchar (pensaba que sería peor y que lo único que se podría aprovechar sería la bella voz de Plácido, que cante lo que cante, todo suena a gloria).

Las letras firmadas por Karol Wojtyla... es otro tema. Habla de todo y de nada. Letras irregulares que más que poesía, son a mí parecer, reflexiones personales sobre la vida, la naturaleza, la guerra, el amor, la figura materna, la libertad... Ideas desordenadas sin ningún orden ni criterio, ahora musicadas.

Por la música y orquestación, al escucharlo le he encontrado una cierta similitud a las melodías de los villancicos navideños al más puro estilo norteamericano, pero totalmente apartado de los clásicos "christmas songs" europeos que nos hablan de la Virgen, de Jesús y de los pastorcillos.

Tres de estos poemas han sido musicados por Plácido Domingo, Jr. y he de reconocer que las tres melodías son de lo mejor del cd.
Además, como curiosidad, se puede escuchar a Plácido "Grande" y a Plácido "Pequeño", -si se me permite esta pequeña licencia de nombrarlos así en tono cariñoso- en una canción que se titula "Love" y observar que los dos "Domingos" hacen un buen contraste musical. La forma de pronunciar el inglés por parte de Plácido "hijo" me ha gustado mucho nada más iniciar las primeras palabras.


Y sí, probablemente lo mejor del trabajo sean los dúos que Plácido canta con sus variopintos colegas del mundo de la ópera y de la canción, tales como Andrea Bocelli, Wanessa Williams (a mi gusto el mejor "track" del disco), Josh Groban, el citado Plácido Jr. y Katherine Jenkins.

Mucho mejor también las intervenciones en inglés e italiano, que a pesar de tener la traducción al lado en castellano, en idioma foráneo se hacen más atractivas, porque al "no entenderlas a primera vista" me he centrado más en la música.

En resumen, letras que, a mí criterio, no son nada del otro mundo; música que la puedes enforcar como un disco de "crossover" que no molesta.

Lo mejor la voz de Plácido que suena de manera brillante en zona alta y en zona baja.

martes, 20 de octubre de 2009

And the winner is...

PLÁCIDO DOMINGO.

Una y otra vez gana Plácido Domingo. Y suma y sigue acumulando premios y galardones.

Para el tenor estos últimos días han sido muy emotivos, primero recogiendo en Estocolmo el primer Premio Birgitt Nilson valorado en un milón de dólares que destinará a el Concurso Operalia, que él mismo fundó ya en el lejano 1993.

Ayer me levantaba con la notícia (que mi querida Fedora, véase su blog: http://adiosamigoadios.blogspot.com/) narraba en su rincón, la cual decía que Plácido Domingo había sido galardonado con el premio Echo Klassic. Los vídeos de la Gala se han subido en otro blog lleno de entusiasmo, cariño, dedicación y de ilusión: http://rolandovillazon.blogspot.com/.

Siempre ha dado más, mucho más de lo que ha recibido a nivel oficial.


Pero, a parte de todas estas muestras de reconocimiento por parte de instituciones, premios que en muchas ocasiones se traducen en cantidades económicas, pienso que Plácido Domingo tiene algo que ninguna institución, asociación u organización le dará nunca: y esto es, sin lugar a dudas el cariño del público, la devoción que muchos de nosotros sentimos por este gran artista y hombre.

Las muestras de este afecto no pueden manifestarse en una estatuilla o un cheque nominal, porque emanan de los corazones de sus seguidores, de aquellos que siempre estamos allá, apoyándole, admirándole, siguéndole y evidentemente, escuchándole.
Sí que es cierto que, con la colección de premios que al largo de su longeva carrera ha ido acumulando, quizás haya tenido que ampliar espacio en su casa para irlos colocando.

Pero nuestro cariño, ese calor que recibe de todos nosotros cuando asistimos al teatro y que él recibe emocionado, para esto sí que nunca encontrará -físicamente- el espacio para guardarlo, porque son miles y miles de personas que sienten lo mismo a lo largo de los cinco continentes.

Y como decía, no tendrá espacio, pero estoy segura que todas esas muestras de afecto las tiene guardadas, una por una, en su corazón. En su GRAN corazón.

Maestro, reciba desde aquí mí admiración, mi cariño y mí resperto. Y una vez más, (y nunca me cansaré de decirlo) GRACIAS por darnos su voz, su arte, su vida.

viernes, 16 de octubre de 2009

La A.A.O.S calienta motores

Ayer se presentó en Barcelona la inminente temporada dels Amics de l´Òpera de Sabadell que inicia su curso el miércoles que viene dia 21 de octubre con "Il Pirata" de Bellini, obra que desde 1971 no se representa en España.

Ya comenté en su día cuando recibí por correo la información sobre la temporada, las obras que se representaban y los intérpretes, así es que en este tema no me voy a extender, pero sí que hay un par de puntos que merecen un poco de atención.

Por ejemplo, la renovada imagen en los carteles y programas de mano, para muestra la atrevida fotografía del "Così fan tutte", la última de las óperas que se representarán a partir del mes de abril y que además servirá de taller de trabajo en el proyecto "Escola d´Òpera de Sabadell" para voces jóvenes. Esta iniciativa, que hace más de 13 años que dura, tendrá como premio la representación de la ópera en el Teatre de la Faràndula.
Véase, pues el cartel del "Così":





Otra de las novedades, la nueva concepción para la ópera "Carmen" que se ofrecerá en el mes de febrero y que firma Carles Ortiz, un habitual de la casa, que promete - (a tenor de lo publicado hoy en el "Diari de Sabadell")- un planteamiento que tendrá relación con el mundo del cine.
Pero sin duda uno de los atractivos de esta temporada es la programación de la zarzuela "Maruxa" con voces habituales de la casa, como Anna Tobella, Carles Daza, Elisa Vélez entre otros.
En fin, ya sabéis, todos aquellos que estén interesados en seguir la temporada que se vengan que alguna que otra entrada pillarán aún.
Un año más de ilusión y entusiasmo que nos brindan desde A.A.O.S.

martes, 13 de octubre de 2009

Polvorones en octubre!

Sí, sí, sí!
Por increíble que parezca. Ya hay polvorones en los supermercados. Y también he comido ya...

Se acerca la navidad, las luces que dan vida a la ciudad, los ríos de gentes por las aceras en busca del regalo, siempre o casi siempre a última hora.

El frío (que a ver si llega) acariciándonos las mejillas. Y bolsas y más bolsas... El espíritu consumista de la navidad que camina al lado del navideño y solidario. ¡Y pisa fuerte! (a pesar de la crisis).
Sólo me faltaba un villancico acompañando al polvorón. Uno como este:

Un, dos, tres...Shtttt, silencio se rueda!

Hace tiempo que vengo dando vueltas a una idea. Me gusta mucho escribir, expresar ideas en el papel.
La música siempre me sugiere algo, imágenes, escenas, sentimientos...

Seguro que hay muchos talentos ocultos detrás de todas las personas que, día a día, tienen la paciencia de navegar hasta este rincón e interesarse por las historias que en él se cuentan. Hay, por supuesto mucha gente, que al igual que yo, les gusta escribir, gentes a las cuales la música les sugiere imágenes, ideas...

¿No os habéis planteado nunca qué ideas hay detrás de un videoclip musical? ¿Cómo se construyen y por qué buscan un determinado argumento y unas determinadas imágenes? ¿Lo hacen personas que provienen del mundo de la música, o son guionistas, o cineastas? ¿Por qué un enfoque u otro? ¿Por qué el videoclip de “Paloma Querida”, que colgaba el otro día, tiene como fondo argumental la famosa obra de Edmond Rostand “Cyrano de Bergerac?... ¿Nunca os lo habéis preguntado?

Por esto mismo pensaba lo siguiente, que entre todos podríamos escoger una pieza o quizás mejor, sí, mucho mejor, que cada uno escoja la que quiera y, en los minutos que dura, “haga su película”, lo que yo llamaría un “videoclip” (explicando las imágenes que ve el que está escribiendo, describir la ambientación con detalle para el que lo lea "vea" también lo mismo).
Quizás sea más fácil si es de música no operística, puesto que no estaremos condicionados por ningún elemento. Pueden salir verdaderas obras de arte.

Por esto mismo, quien esté interesado en ello, ruego me lo comunique y me envie el texto y el mp3 escogido al correo del blog: brunildaenelwalhalla@gmail.com y los iremos publicando por orden de llegada.
¿No os gustaría encontrar, para una misma melodía, dos "películas diferentes"? A mí me encantaría.

Si os parece bien la idea y alguien se anima, ya lo sabe... Así podremos llenar este espacio de música, literatura y... ¿por qué no?... también cine, aunque imaginario.

viernes, 9 de octubre de 2009

Entre nous, tout est fini...

No diré que hoy me levanto con esta notícia, porque hace horas que deambulo por allí, pero aunque era un secreto a voces, finalmente se confirma la separación de Roberto Alagna y Angela Gheorghiu, una de las parejas operísticas más prolíficas de los últimos 15 años.

No puedo negar que hoy tengo el corazón triste porque una separación o un divorcio siempre deja tocado sentimentalmente a aquél/lla que lo sufre. Estos son sus motivos y a nosotros no nos importan.

Pero lo que sí me duele es que muy probablemente no los veremos nunca más a cantar juntos. Tengo la suerte de haber podido escucharles a ambos, por separado, y abrigaba la ilusión de poder escucharlos juntos algún día. Ahora sé que ya he perdido ese tren.

Menos mal que nos quedan sus grabaciones. Sus dos voces unidas siempre lograrán llegarme al corazón como sólo la voz de Plácido Domingo logra hacerlo.

A ambos les deseo lo mejor y les doy las grácias por habernos regalado 15 años de arte conjunto.

jueves, 8 de octubre de 2009

¿Para cuándo en Viena...?

Hace unos días me llegó un catálogo de una empresa que se dedica a montar viajes musicales por Europa.
Cada año me mandan la propaganda y cada año sueño con hacer alguno. Pero es simplemente esto, un sueño.

En estas fechas, aunque parezca que aún quedan muchos días, siempre me hago la misma pregunta: ¿Quién dirige este año el Concierto de Año Nuevo en Viena?

La respuesta de este año ya la sé. Será Georges Prête (si no hay cambio de última hora), el mismo que lo dirigió hace dos años, y del cual tengo un grato recuerdo, porque fue un concierto muy ameno y sobretodo a nivel musical, muy bien escogido con melodías que me gustaron sin caer en el tópico de poner siempre las mismas. Estaban dedicadas al mundial de fútbol que se celebró ese mismo año.

Aún es pronto para que entre en nuestros corazones el llamado "espíritu navideño". El tiempo no ayuda tampoco porque la mayoría de la gente va por la calle con tirantes y manga corta, y... la verdad, navidad-tirantes-calor, como que no cabe en nuestra mente, que tiene la idea de una navidad dentro de las casas, con el fuego encendido y la nieve en las calles. Vamos, la blanca navidad europea que sufren algunas ciudades españolas, y, en otras en cambio, tenemos que contentarnos con la nieve de las postales que recibimos, si es que es así, porque los SMS y los e-mails destruyen cada vez más esa tradición, hasta ahora tan arraigada, y ahora desplazada por la modernidad.
Si ya lo decía Don Hilarión en "La Verberna de la Paloma": "Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad". Y no le faltaba razón.

A pesar del clima, sí que a parte de preguntarme el nombre del director del citado evento, siempre me cuestiono lo siguiente: siendo la dirección de orquesta una de las facetas de Plácido Domingo, y a la que viene dedicándose mucho en los últimos años... ¿cuándo gozaremos de su presencia en la dorada sala del Musickverein?

¿Os imagináis la sorpresa que sería un uno de enero de un año a determinar, a las 11 y pico de la mañana... encender la televisión y encontrar a Plácido Domingo al frente de la Filarmónica de Viena dispuesto a felicitarnos el año nuevo y tocando el vals del Danubio Azul?

Esto sí que es soñar... Pero el espíritu navideño, aunque vaya adelantada, nos permite estas pequeñas licencias...

Y como sé que me lo dice de corazón...

Por esto, hoy, quiero hacer un regalito a aquella persona que ha estado a mí lado a lo largo de estos diecinueve años que hace que dura mí romance con la ópera. Porque me ha apoyado, me ha dado ideas, ha compartido mi ilusión conmigo, y porque supo estar en un segundo plano uno de los días más felices de mí vida.
Porque nunca se cansa de leer todo aquello que escribo y que se me ocurre a raíz de la ópera, de un comentario o de cualquier cosa.
Porque con sus críticas constructivas me ha ayudado a mejorar y a ver las cosas de manera diferente, con pasión, sí, pero también con "razón".
Y ya lo decía hace unos días que no todos los momentos musicales de nuestra vida no tienen porque ser operísticos. Hay melodías populares que nos cautivan a la primera escucha, melodías bellas unidas a voces extraordinarias, como es este caso.
Una bella canción, un argumento de videoclip bien encontrado y un Plácido extraordinario que nos ofrece una versión de ensueño.
Para tí, mamá. Porque sé que te gusta. Que te gusta de verdad porque lo noto en tu voz. Disfrútala, pues, otra vez más. Para tí, "Paloma Querida".

martes, 6 de octubre de 2009

Un cielo, sí, pero un "Cielito lindo"...

Porque todos los momentos musicales de nuestras vidas no tienen porque ser operísticos. A veces un simple bolero, un tango o una ranchera logran conmovernos el corazón quizás más que alguna de las cientos de óperas que hemos escuchado.
Porque la ópera y la música popular no están reñidas entre sí. Y a veces entre tanta ópera que escuchamos nos permitirnos un descanso y descendemos a las melodías populares que nos llevan, al igual que los Puccinis sublimes, a tocar literalmente el cielo. Almenos, a mí me ocurre esto, aunque cada persona es un mundo.
"Cielito lindo", una melodía mexicana que en la voz de Plácido Domingo, y de Carreras y Pavarotti que a su lado nada estropean, se convierte en un clásico. Es uno de mís momentos preferidos del primer encuentro de estas tres voces bajo el cielo romano.
Por melodía, por interpretación, por cariño hacia esas entrañables notas que todo el mundo conoce y sobretodo, por la complicidad entre los tres intérpretes.

lunes, 5 de octubre de 2009

Hoy, cinco de octubre felicitamos a...


¡Felicidades Maestro en el día de su Santo! (Si es que lo celebra hoy... si lo ha celebrado ya... pues nunca es tarde si la dicha es buena...)

Puccini ritrovato ed... ascoltato!

A juzgar por la portada del Cd, cualquiera puede pensar que tanto Plácido Domingo como Violeta Urmana son los protagonistas de este trabajo.
Pero no, el verdadero protagonista es Puccini y por esto el disco tiene el sugerente nombre de "Puccini ritrovato".
Siempre se agradece escuchar rarezas no publicadas del maestro de Lucca y comprobar así su gran inteligencia y sentido del drama, del efectismo, y sobretodo de la melodía que impacta en los corazones de los puccinianos, entre los cuales me encuentro.
Es sorprendente apreciar que el resultado de sus rectificaciones rozan el más elevado nivel de la perfección. Puccini lo quería así, y creo, en mí modesta opinión, consiguió musicar obras maestras.


Para recrear el dramatismo, Puccini era un genio, sinó pensáis así, os invito a hacer comparaciones cuando escuchéis el cd. La conversión del "Tu, tu, tu, Piccolo Iddio" es genial en la versión que la conocemos ahora. Toca lo más sensible del ser humano. En cambio en la primera versión le falta esa pizca de desesperación que todos los veristas necesitamos. De grito visceral.
Mucho mejor también es el "Sola, perduta, abbandonata" en la versión que conocemos hoy en día, puesto que va directa al drama, al efecto, sin caer en el tópico de ir repitiendo una y otra vez, (tres o cuatro veces en el cd), el "Sola, perduta, abbandonata" tal y como ocurre en la primeriza versión.


Una de las cosas sorprendentes de este trabajo es precisamente el original preludio del 3º acto de "Manon Lescaut" (acto del Puerto de le Havre).
Donde hoy esperamos escuchar ese genial "Intermezzo" que describe a la perfección situación y sentimientos, encontramos en esta ocasión un breve preludio de unos 4 minutos montado sobre la melodía del segundo acto que interpreta Manon "L´ora o Tirsi", que sinceramente, en mi opinión, no hubiera cuadrado con la genial música, totalmente de índole diferente, del acto tercero.

Quizás este breve preludio sea la causa de que alguna vez haya escuchado el "Intermezzo" que precede el acto tercero, en el acto cuarto. Cosa, que también me soprende.

En fin, es un cd curioso para los amantes de Puccini y de Violeta Urmana. Y ahora alguien me dirá... ¡y por supuesto de Plácido Domingo!... Pues... no.

Y no, porque esperaba un cd con más participación de Domingo puesto que de las doce pistas que están en el cd, Plácido, nuestro polifacético Plácido, no canta sinó en tres ocasiones: en la escena conjunta de "La Rondine", en un duo de "Edgar" junto a la Urmana (eso sí de 12 minutos de duración), y en la deliciosa "Parigi è la città dei desideri".

Esta es la impresión que me ha dejado en la primera escucha y que por razones obvias, me ha dejado con ganas de escuchar más a Plácido Domingo.
De todas manera, si alguien quiere escuchar a un desconocido Puccini en la voz de Domingo (y en todos los "tracks"), siempre puede recurrir a un disco que grabó hace ya bastantes años y que se titula "The unknown Puccini".

Descansa en paz pequeño Álex.

Las primeras palabras de hoy no hacen referencia a la ópera, a la música o a algo bonito. Ni tan siquiera son para Plácido Domingo (quien acostumbra a ser el protagonista de este rincón), sinó que son para Álex, el niño de nueve años que falleció el viernes por la tarde en nuestra ciudad tras caerle encima un banquillo móvil de futbol.
Sabadell ha decretado dos días de luto, y como una sabadellense más me uno a este duelo. Hoy nos hemos levantado con los crespones negros y con pena.
A tal fin, y para que seáis conocedores de los tristes momentos que debe estar pasando su família y Sabadell entero, os pego la notícia publicada en el ABC online. Os dejo también el enlace:
Un niño muere al caerle encima un banquillo móvil de futbol

Domingo, 04-10-09
J. G.
BARCELONA. El Ayuntamiento de Sabadell decretó ayer dos días de luto oficial después de que la ciudad se levantara con la desoladora noticia de la muerte de un menor de nueve años tras caerle encima un banquillo metálico de un campo de fútbol. Los Mosos investigan el suceso, aunque todo apunta a que estamos ante un desgraciado e inevitable accidente, a menos que la justicia determina que alguien debe responder por esta muerte.
El siniestro ocurrió sobre las 20.30 horas del viernes en el campo de fútbol del Can Rull Rómulo Tronchoni de Sabadell. Tras el entreno del equipo del Benjamín B del club, uno de los jugadores, el menor Álex G.M., se colgó junto a dos compañeros de uno de los banquillos móviles del terreno de juego, que cedió y acabó cayendo sobre los niños. Dos de los jugadores salieron ilesos, mientras que Álex recibió un fuerte golpe en la base del cráneo que le provocó una fractura craneoencefálica y la posterior muerte, según explicó a Efe el concejal de Deportes de Sabadell, Josep Ayuso. Ayuso indicó que los banquillos de este campo, al igual que los de otros espacios deportivos de la ciudad, no están anclados al suelo, sino que son estructuras móviles, dotadas de ruedas, que incluyen un asiento y una cubierta rígida.
El alcalde de Sabadell, Manel Bustos, y el concejal de Deportes, Josep Ayuso, acudieron la misma noche del viernes al lugar de los hechos.
Además de decretar dos días de luto oficial por la muerte del menor, el Consistorio ha dispuesto dos unidades de apoyo psicológico para ayudar tanto a la familia como a los compañeros de equipo de Álex, lógicamente desvastados por la tragedia.
Asimismo, todos los partidos de fútbol de las categorías inferiores previstos para este fin de semana han sido suspendidos, «como muestra de duelo y de apoyo» a los familiares del menor.
Allegados de la víctima pasaron durante la mañana de ayer por el campo de fútbol del Can Rull Rómulo Tronchoni, donde depositaron flores y velas en memoria del menor. El funeral del menor tendrá lugar hoy en el tanatorio de Sabadell, según informó el club en su página web.

viernes, 2 de octubre de 2009

Plácido también tiene una corazonada

Y al grito de "Bravo Madrid", Plácido Domingo, español y madrileño universal, da soporte a la candidatura olímpica de Madrid 2016.
Ayer vi a Domingo en el Telediario de las tres en TVE1, levantándose del piano apoyando a su ciudad natal.
Por la noche en "Gente" cuando las cámaras salieron a la calle para preguntar a los madrileños los motivos por los cuales debería ser la capital de España sede olímpica en 2016, volvió a repetir y en esta ocasión sí que se escuchó su "Bravo Madrid", como no podía ser de otro modo.
Y yo, al grito de "Bravo Domingo" acabé de quedarme más afónica de lo que estaba.
Hoy, 2 de octubre del 2009 toda España está con Madrid. Todos los españoles tenemos el punto de mira en Copenhague. Si cogen como modelo Barcelona'92, seguro que Madrid gana.
Suerte Madrid. Suerte Madrileños. Y Suerte para todos los españoles, porque si Madrid sale olímpico, puede ser un impulso grandioso a nuestra economía.
Todos tenemos una corazonada.

jueves, 1 de octubre de 2009

Uno por dos es... ¿pues quién va a ser? PLÁCIDO DOMINGO


No es la primera, ni será la última vez que veamos a Plácido Domingo tocando el piano y cantando a la vez.

Hay tanta música en su cabeza...

Por esto os dejo esta interpretación de "Júrame" la inmortal canción compuesta por María Grever y que tantas y tantas voces han versionado a lo largo de los años, pero que yo me quedo con la suya.



Para aquellos a quien nos gusta la música, pero no sabemos de ella, nos parece imposible hacer lo que hace Plácido Domingo. Nos sorprende y nos deja con la boca abierta, a pesar de que conocemos todas sus facetas.

Para él, que es su cotidinaidad, es lo más fácil de este mundo.