viernes, 4 de septiembre de 2009

Simplemente...

Escucharla. Dejaos llevar por las voces de Domingo y Caballé. Por su arte, su magia, su compenetración. Una pareja operística irrepetible. Porque nadie me ha hecho emocionar tanto en estos dos roles.
Un poquitín de volumen... un buen aparato de música (o unos buenos auriculares, aún mejor), libreto en mano (aunque ya nos sabemos la letra, pero da igual, siempre encontramos cosas nuevas). Y... "MILAGRO"... Puccini en estado puro. La piel de gallina.



1 comentario:

Tosca dijo...

Ese fue el primer disco de ópera que compré en mi vida, al día siguiente de descubrir la voz de Plácido.

¡Fantástico!