viernes, 4 de septiembre de 2009

Se il labbro dice, non t´amerò!!!!

No sé por porqué razón ayer me dio por la "Fedora".
(Espero que mí querida Fedora -la del blog- me perdone por utilizar la imagen que tiene en el suyo, pero es que esta mañana haciendo manualidades he topado con este dibujo y me ha parecido tan bello en pantalla completa en el ordenador... que no puedo estarme de ponerla)
Es una obra que me gusta mucho, a pesar de que no es mí favorita. La primera vez que la escuché fue grácias a una retransmisión radiofónica desde Nueva York, los cantantes: Mirella Freni, Plácido Domingo, Ainhoa Arteta y Dwein Croft.

Sólo empezar el preludio, algo en mí me dijo que esa ópera iba a gustarme, tal y como me ocurrió, muchos años después con la "Iphigenia en Tauride".

Ayer escuchaba una versión desde Milán, con un Plácido de 50 y pico de años. La de hoy es un función, también en vivo, en el Liceu de Barcelona, cuando Plácido estaba en plenitud de facultades. Es del año, si no recuerdo mal, '88 (que lejos nos queda ya). Las famosas representaciones en que José Carreras fue literalmente arrastrado al escenario del coliseo barcelonés por su colega Domingo. Reaparecía uno de los grandes después de plantarle cara a la leucemia.

Lo que hubiera dado por estar allí... pero no era mí hora aún. El destino me guardaba algo mejor...

2 comentarios:

Tosca dijo...

Oh! No sé como se me pasó esta entrada!

Yo sí estuve allí ! Es uno de mis mejores recuerdos. Un día inolvidable por tanta emoción vivida. Carreras recibía las más cálida y sentida de las ovaciones en su vuelta a casa de la mano de un generoso y emocionado Plácido que le cedió el protagonismo. Los aplausos fueron para ambos. Jamás lo olvidaré.

Gracias Brunilda por este hermoso recuerdo.

brunilda dijo...

De nada, Tosca!