domingo, 1 de noviembre de 2009

Siempre me quedará el tenor

Haciendo quizás un poco de plagio de la famosa frase de la célebre película "Casablanca" en la que Bogart decía a Ingrid Bergman "Siempre nos quedará París...", yo digo lo mismo acerca de la escucha del reciente debut de Plácido Domingo en el "Simon Boccanegra" de Berlín: "Siempre nos quedará el tenor..."

No conozco lo suficiente, a nivel musical, la citada obra de Verdi, pero creo, que conozco bastante la voz de Plácido Domingo.
Para ser completamente objetiva con su interpretación y no tener prejuicios a la hora de opinar, tan solo he leído la crítica (que firmaba Rubén Amón) y que publiqué la semana pasada en este rincocito dedicado, precisamente, a este tenor, pero también a la ópera en general. Sé que tuvo un gran éxito y una acogida tremenda (como no podía ser de otra manera). Y me alegro por él, y a pesar de estar físicamente en la distancia, mí corazón estuvo en Berlín el sábado pasado.


Como decía anteriormente, no puedo juzgar una obra que no he escuchado lo suficiente, ni hablar acerca de las otras voces y decir si eran o no adecuadas y ajustadas al papel porque estaría escribiendo algo de lo cual no puedo opinar por desconocimiento. Pero acerca de la voz de Plácido sí que puedo o creo, que puedo opinar si se me permite.

Me gusta la voz de Plácido Domingo (no es un secreto), cante lo que cante y como lo cante porque siempre encuentro algo positivo en su trabajo. Evidentemente esto es algo que de entrada ya tengo ganado.
Lo he escuchado en la tesitura de barítono y obviamente, en la de tenor. Y Plácido ES TENOR a pesar de que cante con tonalidades más bajas. Al menos me quedo yo con esta idea.

Que me perdone el Maestro Domingo si entro ahora en este tema (del cual él, mejor que nadie, podría hablar), pero quiero ser fiel conmigo misma, y con mí oido y sobretodo con el trabajo que ha realizado el tenor: y es que, aunque cante de barítono, me suena siempre a tenor. Es más, siempre que escucho la voz de tenor, espero encontrarme a él: ese apasionamiento único y característico que te hace tocar la gloria en todas sus intervenciones.

A decir verdad, tampoco he encontrado muchas diferencias respeto a las últimas obras que le he escuchado en vivo (entiéndase Luisa Fernanda -como Vidal; Walkyria -Siegmund en Barcelona y Valencia; Iphigenia en Tauride-como Orestes en Valencia).

Si bien en la segunda era una tesitura tenoril - a pesar de algún pasaje puntual- no exige una endiablda tesitura y en el resto de obras canta en un registro baritonal. Por este motivo, y quizás porque ahora estoy acostumbrada a escucharle en esta tonalidad, en este "Simon" he reconocido al Plácido de los últimos 3 o 4 años donde se puede identificar automáticamente su timbre característico y su color tenoril.
Me quedan aún muchas audiciones de esta obra para juzgarla tal y como se merece, pero el primer contacto con ella es positivo. Aún así, me quedo con el Plácido tenor y con sus notas centrales que nadie ha superado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Would it be okay to answer in English as I believe my Spanish is not sufficient for that?
I've been to Berlin for the performance on October 30 - it was beyond words! Of course, Plácido IS a tenor and will always be a tenor - and nevertheless, he fulfilled that part of Simone so completely, so heartbreaking directly and honest... When he "died" tears were running down my face, I couldn't stop it! It reminded me on those unforgettable performances of his Otellos, the last one I saw was in New York, October 1999. He will never be a bariton - but who cares as long as the bariton part sounds that gorgeous sung (not to forget about the acting) by a tenor! And I didn't find it in the least strange to listen to two tenor voices in the scenes with Gabriele (only wished from time to time Plácido could have done both parts...)
Desdemona
P.S.: If it is not okay in English I try to put it into Spanish...