viernes, 18 de junio de 2010

"MÉXICO": el esperado trabajo de Rolando Villazón.

Cuando en el mundo de la ópera se nombra la ciudad de México, inmediatamente nos viene a la cabeza la figura de Rolando Villazón, y también de otras muchas voces, igual de importantes, que ha dado ese país tan cerca y próximo a España por temperamento y por carácter.

Era esperado con ganas por los aficionados a la ópera y también para los devotos de su voz.
Hace unos meses hablaba en este mismo rincón de su cd “TENOR”, el cual me sorprendió muy favorablemente sobretodo en lo que se refiere a las partes grabadas posteriormente a su operación:



Sin embargo su trabajo “México” no ha producido en mí este mismo impacto y por una razón muy simple: en estas canciones “no he encontrado a Rolando”.
El mexicano nos presenta un registro completamente diferente al que nos tiene acostumbrados, con una tesitura grave, irreconocible a veces su preciado timbre y que no deja hacer brillar el material del tenor.
Bien es cierto que el disco propone algunas canciones para mí totalmente desconocidas, sin embargo esto no es obstáculo para disfrutar de una interpretación (si ésta te llega), pero aquí, precisamente en este disco Rolando, Don Rolando, no me ha llegado.

Con unos arreglos a nivel musical interesantes, no digo que no buenos, pero que se alejan mucho de los originales, Villazón hace un recorrido por el repertorio mexicano, bolero, algún mariachi esporádico, pero completamente alejado de su sello de autenticidad, de su espontaneidad, de su luz y de su estilo.

No logra, almenos conmigo, conectar, hacer saltar esa chispa, ese “feeling” que, de una manera u otra, tienen sus anteriores trabajos. Creo, y una opinión personal, que con este repertorio habría podido enfocarlo de manera muy diferente para sacarle mucho más partido. Y en parte le hubiera ayudado escoger melodías quizás más populares, y “flirtear” menos con canciones no tan conocidas (almenos para mí), supongo que en México serán mucho más populares.
Ni siquiera su útimo “track”, “Cielito lindo/México lindo” consiguen hacerme vibrar.



Pero no todo tiene que ser negativo, ya que si hay algo que le agradezco a Don Rolando en este disco es la grabación de “El reloj”, gran bolero donde los haya, que me lleva a asociar esta bellísima melodía e historia que cuenta con ese gran reloj de la Traviata salzburguesa que interpretó junto a Netrebko:

Reloj no marques las horas
porque voy a enloquecer
ella se irá para siempre
cuando amanezca otra vez

Nomás nos queda esta noche
para vivir nuestro amor
y tu tic-tac me recuerda
mi irremediable dolor

Reloj detén tu camino
porque mi vida se apaga
ella es la estrella
que alumbra mi ser
yo sin su amor no soy nada

Detén el tiempo en tus manos
haz esta noche perpetua
para que nunca se vaya de mí
para que nunca amanezca



Ya veís que letra tan bonita, y qué idea para sacar partido escénico a esa horrorosa puesta en escena realizada en Salzburg en el año 2005.

A parte de esta, si tuviera que escoger una canción del disco esta sería sin lugar a dudas, “Besos robados”, que es, de entre un trabajo en el que no he encontrado al intérprete, como he dicho al principio, donde para ha aparecido tímidamente Don Rolando.

Y como digo, son apreciaciones personales.