domingo, 7 de febrero de 2010

La primera.

Aún recuerdo el primer vídeo que tuve de Plácido Domingo: el Concierto de los Tres Tenores en las Termas Romanas de Caracalla, y conservo aún en mí memoria las veces en que lo llegué a escuchar durante un año entero. Era especial. Aquel concierto me embrujó. La voz de Plácido me embrujó, la música y el incomparable marco en la ciudad de Roma, quizás sea, -no, quizás no- simplemente es la ciudad con la que soñaba pisar algún día, moverme por los lugares donde Tosca y Cavaradossi se movieron. Es sin lugar a dudas la ciudad de mís sueños, la que hizo que naciera mí amor y pasión por la música.
Cuando la pisé me invadió una sensación indescriptible.

Mi primer DVD fue una "Aida" del Metropolitan que 10 años antes había adquirido en vídeo.

Ahora, con las nuevas tecnologías tengo que decir que la modernidad ha llamado a las puertas de mí casa y también ha tocado a Plácido Domingo: ya tengo en mí poder el primer Blue-ray del maestro, es este:




Cariño de hermano, evidentemente. Él me lo regaló porque sabe lo mucho que me apasiona este concierto que lo tengo grabado en tres formatos diferentes: cd, dvd y vídeo. Ya el primer día que lo escuché quedé maravillada, además era un éxito seguro con un programa dedicado íntegramente, a excepción del dueto de "La Viuda Alegre", a nuestra zarzuela.
Mi hermano dice que la perfección de imagen del Blue-ray es cinco veces mejor que la del dvd. Hoy lo comprobaré... Si esto es cierto oiré al Maestro como si estuviera detrás del sofá de mí casa y lo veré más guapo de lo que ya es.