viernes, 14 de marzo de 2014

De vértigo...

 
Lo cierto es que, para escribir estas cuatro líneas,  no me he entretenido a hacer un repaso exacto y minucioso de su agenda. No necesito a estas alturas bucear en su web para saber que Plácido Domingo tiene la agenda llena de compromisos para este año, para el que viene, y el que viene, y el que viene…
 
Pero sí que me gustaría hacer, dentro de ese entrallado laberíntico de fechas y actuaciones, tres paradas, y que corresponden evidentemente a aquellas funciones de las cuales, en la próxima temporada, podremos gozar de su presencia en nuestro país.
 
Me apeo primero en Valencia, donde a partir del 9 de diciembre alternará la dirección de “Manon Lescaut” con el Vidal de la “Luisa Fernanda”.
La primera será interesante porque es precisamente la obra que debido al mal estado del Palau de les Arts, se tuvo que cancelar en el mes de febrero.
En esta ocasión, el polifacético Domingo empuñará la batuta y se pondrá al frente de la orquesta en su faceta de director de orquesta. Y ciertamente es que el acontecimiento pinta ser muy interesante, como interesante siempre es escucharle uno de los roles que más adoro del repertorio zarzuelístico, el Vidal de la “Luisa Fernanda” de Moreno-Torroba.
Será también durante el mes de diciembre, con fechas para ambas actuaciones a confirmar.
 
 
En Barcelona y en Madrid
 
Casi de forma simultánea, han aparecido este año los avances de la temporada 2014-2015 para el Gran Teatre del Liceu y del Teatro Real.
 
 
 
 
En esta ocasión, los barceloneses estamos de enhorabuena porque nuestro tenor visita antes el Liceu que el Real.
La cita será para los próximos 30 de abril y 3 de mayo de 2015 y con una de las óperas con la que últimamente está cosechando más éxito, “I due Foscari” de Verdi.
Y como viene siendo ya habitual en Domingo desde las últimas visitas a Barcelona, la obra se ofrecerá en versión concierto. Una lástima que nos impide verle interpretando el papel y que impide, valga la redundancia, gozar de más días de su presencia en el coliseo de las ramblas.
Bien seguro que será uno de los platos fuertes de la temporada, con una función dentro de abono y otra no.
 
 
 
En junio,y ya verano, Plácido se desplazará a su Madrid natal, ciudad en la que ha escogido debutar un nuevo personaje que añade a su vertiginosa lista, el Gianni Scchicchi de Puccini dirigido escénicamente por Woody Allen. El programa, corto, se completa con la dirección orquestal, también a manos del tenor, de las “Goyescas”.
 
Con total sinceridad, de su visita a España es el programa que menos me entusiasma, aunque estoy segura que el público madrileño llenará el Real y le aplaudirá, como nosotros habremos hecho lo propio con “I due Foscari”.
 
Una salud de hierro
 
Idas y venidas, y la agenda a rebosar. Sin duda, Domingo es un auténtico fenómeno de la naturaleza y no hay tenor en activo que pueda seguir su ritmo. Cuando venga al Liceu tendrá ya 74 años, y sigue sin tener en mente una retirada inmediata.
El teatro, la ópera, los ensayos son su vida, y lo entiendo. Es el motor de su vida, la energía y motivación que llena sus días.
Solo espero que la salud le respete y le permita llegar a todas estas actuaciones en la mejor de sus condiciones.
Y con Plácido Domingo se rompió el molde. Si ya lo dijo Birgit Nilson: “Dios tuvo un día inspirado cuando creó a Plácido Domingo”.
 
Se puede decir más alto, pero no más claro.