viernes, 23 de diciembre de 2011

La nit de nadal és nit d´alegria

O lo que es su equivalente en castellano: "La noche de navidad es noche de alegría..."

Esta es una de las frases con las que empieza una típica obra de teatro que se representa, como cada año, durante las fiestas de navidad y que es de arraigada tradición en Cataluña.
Me estoy refiriendo claro está a "Els Pastorets" de Josep Mª Folch i Torres.

El equivalente a la Nochebuena es en Catalunya "la nit de nadal" la cual y no se celebra, a diferencia del resto de España. Almenos no de la misma manera, ya que es más importante la festividad del día 26, "Sant Esteve", festivo en toda Cataluña.

Tenemos la navida a la vuelta de la esquina y mañana es Nochebuena.

El olor de la navidad se respira por las calles y las noches del recién estrenado invierno huelen de forma especial: hay algo en su aire de delatan estas fiestas.



Algunas de las óperas más queridas por el público hablan en algún momento de la navidad, como en "La bohème": Rodolfo y Mimì, junto con los amigos de éste van a celebrar "la vigilia di natale" al Cafè Momus. El aire de las calles parisinas en el Barrio Latino huele a buñuelos.

Pero también en "Werther" todo respira a navidad: los villancicos que los hermanos perqueños de Charlotte entonan ya, en el mes de julio, hasta la fatídica nochebuena en que Werther decide suicidarse.
La música del cambio de acto sugiere el viento gélido de la noche y la nieve que cubre las calles. Werther agoniza mientras los niños entonan de nuevo su villancico. Las últimas palabras que pronuncia el personaje en este momento son estremecedoras:

WERTHER
Là-bas au fond du cimetière,
il est deux grands tilleuls! c'est là que pour
toujours je voudrais reposer!
Si cela
m'était refusé... si la terre
chrétienne est interdite au corps
d'un malheureux,
près du chemin
ou dans le vallon solitaire
allez placer ma tombe!
En détournant les yeux
le prêtre passera...
Mais, à la dérobée,
quelque femme viendra visiter le banni...
et d'une douce larme, en son ombre tombée
le mort, le pauvre mort... se sentira béni...

WERTHER
¡Ahí abajo, en medio del cementerio,
hay dos tilos! ¡Ahí es donde quiero
descansar para siempre!
Si ahí se me rechazara...
si la tierra cristiana
se prohibiese al cuerpo
de un desgraciado,
al lado del camino,
o en el valle solitario,
emplaza mi tumba...
y volviendo los ojos
el sacerdote pasará ...
Si por casualidad una mujer
viniese a visitar la tumba,
el pobre muerto se sentirá bendecido
por alguna lágrima caída a su sombra. 
Para mí es muy especial precisamente este momento de la obra, pero aunque sea uno de los momentos más tristes de la misma me gusta recordarlo cada año.