lunes, 16 de mayo de 2011

Numero quindici, a mano manca, quatro gradini, faciatta bianca...


Uno de los momentos que más me gustan del “Barbero”…quizás el que más de dos horas y pico de música… en fin…

Pensaba… Creía que… con tesón y voluntad (sobretodo, mucha voluntad) “El barbero de Sevilla” ocuparía, no un lugar privilegiado en mí corazón, puesto que el cariño no se puede forzar, pero si un lugar entre aquellas óperas que sin ser mis preferidas, puedes hacerlas llevaderas, sin arrancar grandes entusiasmos.

Pero no, no fue así. He intentado en este último año escucharla con cariño e incluso ha habido trozos que no me han desagradado… pero aún así… vuelvo a mís orígenes: Rossini no me gusta y me aburre.

Y no podré echar la culpa esta vez a los intérpretes, porque todos, absolutamente todos fueron de calidad y estuvieron magníficos… o a la puesta en escena, clásica pero sencilla y funcional. No.
Como digo los gustos no se pueden forzar: o entras o no entras, esto está claro, y yo con Rossini, no me llevo bien.

Precisamente, esta ópera era la escogida por los A.A.O.S para concluir la presente temporada en nuestro teatro de La Faràndula de Sabadell. Había abundancia de público pero no se logró colgar el letrero de “No hay entradas”. Es comprensible (para mí almenos, y secundo esa situación).

Si hay algo que no puedo soportar cuando voy a un teatro de ópera, es la impertinencia de la gente: uno se lo puede pasar bien, puede disfrutar con la obra, y más con el “Barbero” que da lugar a ello, pero, hay algo que se llama respeto a los demás, y es muy molesto que detrás de ti tengas a un individuo que se pasa la ópera riéndose, desconcentrando a la gente. A mí me desconcentró mucho, y entre que la obra no me gustaba y este señor, pasé una tarde para nada agradable.
Nada agradable, entre otras cosas, que me reservo de escribir por respeto.

La escena de PAU MONTERDE funciona a la perfección, con un dominio de los blancos y un claro juego de luces de NANI VALLS, como siempre impecables.
La escenografía gira sobre sí misma y da el espacio perfecto de una plaza a los pies del balcón de Rosina, y el interior de la casa del Doctor Bartolo, con muchas escaleras que los intérpretes no paran de subir y bajar.

El vestuario, firmado por els A.A.O.S, sencillo y efectivo, acabó de encajar en una función marcada por el buen gusto y el sabio equilibrio.

DANIEL MARTÍNEZ fue el encargado de dirigir la obra, quien ejecutó un buen preludio y estuvo muy atento a los cantantes durante toda la representación, manteniendo bien el volumen.

Quizás las expectativas de la tarde estaban puestas en el cantante que interpretaba el ròle principal de la ópera, Fígaro, encarnado por el barítono catalán CARLES DAZA.
Se nota la evolución del intéprete, vocal y escénicamente. Crecido de volumen respecto de las otras interpretaciones que le he escuchado y con un dominio de la escena considerable.
Quizás dejando de lado su “Largo al Factotum”, para mí, mejorable, estuvo magnífico en el resto de la obra. Su canto entendedor (sobretodo en los pasajes rápidos) y sus limpias coloraturas le hicieron merecedor de una de las mayores ovaciones de la tarde.
Puede que esta sea su consolidación en Sabadell. Lástima que no disfruté de la ópera.

El conde de Almaviva fue cantado por el tenor barcelonés ALBERT CASALS quien posee una muy buena línea de canto, pero me dio la sensación de que el papel le pesaba un poco, sobretodo al principio. Fue ganando en seguridad a lo largo de la tarde.

NATALIA GAVRILAN a quien ya había escuchado hace algunos años en la Adalgisa de la “Norma”, ofreció una Rosina, para mí, un poco pasada de volumen. Su voz quizás no es suficientemente ligera y ágil para este comprometido ròle, pero supo abordarlo llevándolo a su terreno, sin complicaciones y con sencillez.

Caso a parte, es el Doctor Bartolo del veterano ENRIC SERRA, que según la prensa local, ha interpretado el personaje más de 180 veces. Y se nota. Su saber estar, su aplomo en el escenario es de sobresaliente. Lástima que la voz no responde como años ha, el paso del tiempo es inexorable para con los artistas, pero su maestría y veteranía fueron elementos que le llevaron a cosechar, también, una gran ovación por parte del público sabadellense.

MARC PUJOLofreció un fresco Don Basilio. Su aria más popular “La Calumnia”, sin ser una interpretación de ensueño fue una de las que más me gustaron de la tarde. Es una voz a seguir.

Sorpresa con la Berta de EUGENIA MONTENEGRO, su voz destacaba sobre todo en las interpretaciones conjuntas, con un timbre bello y volumen considerable. Junto a Daza, una de las más aplaudidas, y junto a Daza, también valga la redundancia, recibió por parte del público un ramo de flores.

Breve papel el de Fiorello interpretado por EDUARD MORENO, quien me gustó bastante a pesar de que tan solo tiene unas frases. Una lástima.

En resumen, una buena tarde musical con un nivel altísimo vocalmente. Para la temporada que viene están anunciadas “ElisirD´Amore”, la segunda parte del concierto de “Homenaje a la zarzuela”, “Aida” y “Romeo y Julieta”.
Promete ser una gran año.

Por cierto, lo olvidaba, me encontré en el hall del teatro con una señora de Barcelona que me comentó que había visto “Die Walküre” del MET.
Ilusa de mí, le comenté, “sí ayer la pasaban en el cine... ¿cómo fue?”... y me contesta, “no, no, que la vi en Nueva York con Kaufmann”... ¡¡Ufffffff... con Kaufmann!!! Y en el MET... un teatro al cual tengo pendiente de ir un día... espero que no sea muy lejano.

“Expliqui, expliqui...” empecé... creo que fue el mejor momento de la tarde.

3 comentarios:

Tosca dijo...

Jajajajaja... me encanta ese "expliqui, expliqui final!
Eso espero yo también, que no sea muy lejano ni para ti ni para mi, o quizas para "nosotras"?

Kaufmann, en el Met y en tan buena compañia... un sueno!!!

Para tu conocimiento: Rossini y yo también empezamos mal pero... lo vamos arreglando!

Petons.

josep dijo...

Brunilda,
Nosaltres hi anirem el proper divendres a Viladecans a veure aquest Barbiere, ens cau més a prop i la sala està força bé.

Ah! per cert, m'encanta que coincidim, el duet de Figaro i Almaviva del primer acte també es la part que més m'agrada de Il Barbiere di Siviglia, la trobo sensacional, divertida i rossiniana a tope.

Una abraçada

brunilda dijo...

Realmente Tosca, fue lo mejor de la tarde. Ya sabes que yo y Rossini nos decimos aún de Vd. y creo, si no se remedia, que será así toda mí vida...
Prefiero Walkyria!!! eso sin duda.

Hola Josep!!! quin goig tenir-te per aquí... si t´agrada Rossini disfrutaràs ja que els cantants ho fan realment bé. M´alegro de coincidir amb tu respecte el duet... i mira que hi ha trossos populars en aquesta òpera... però noi, sense agradar-me el Barbero, aquest tros m´entusiasma.
Gràcies per passar-te per aquest raconet. Un petó.