sábado, 2 de marzo de 2013

Plácido en las alturas

Hacía algún tiempo que no escuchaba el disco “De mi alma latina”.
 
No sé cuantas veces habré recurrido a él, muchas, quizás haya sido el disco de boleros de Plácido Domingo que más haya escuchado a lo largo de todos estos años, de esto estoy segura.
 
 
 
Este trabajo llegó a mis manos en 1994 y enseguida le cogí un cariño especial por un repertorio al que no estaba acostumbrada a escucharle, pero bastó una sola vez para que el terciopelo de la voz del tenor madrileño me cautivara.
 
Hace años ya que grabó este trabajo, sin embargo ayer mismo volví a redescubrirlo y empecé a apreciar detalles nuevos, ya escuchados, sí, pero los cuales volví a recordar.
 
¿Y por qué en las alturas?
 
Regresaba ayer tarde en avión después de un día intenso de trabajo y la mejor manera de relajarme en el vuelo era sin lugar a dudas teniendo a Plácido Domingo cantándome en el oído todas estas canciones.
 
Aún escuchando el tremebundo ruido de los motores del avión el poderío, el fraseo y la belleza de la voz de Plácido hizo que me olvidara de todo lo demás. Y con este telón de fondo su voz me puso de nuevo la carne de gallina.
 
Solo alguien como Domingo es capaz de conseguir ello y de llegar a su público aún en las condiciones no más idóneas para escucharle.
 
Como siempre, gracias Maestro.