viernes, 1 de marzo de 2013

De padre a padre, y ... vuelta a padre

Ayer día 28, Plácido Domingo cantó la última función del “Simon Boccanegra” en Viena, interpretando a un padre que al cabo de muchos años recupera a su hija Maria, quien vive bajo la identidad de Amelia Grimaldi.

 
 
 

Hace unos años ya, en 2009 que el tenor debutó este role que tanta ilusión le hacía, un personaje baritonal, lleno de fuerza y dramatismo y con un conflicto interior que lo hace evolucionar a lo largo de toda la obra.
Con Simon ha conseguido grandes éxitos e interminables ovaciones, como la que el público madrileño le premió en julio de 2010 en el curso de unas representaciones que efectuó en el Teatro Real de Madrid.
 
Pero Simon no ha sido la única incoporación paternal reciente que el gran tenor madrileño ha incorporado en su repertorio, porque antes del “Simon” fue el Bajazet de la ópera de Händel “Tamerlano” con la cual, al igual que con Boccanegra ha obtenido grandes éxitos y palabras más que loables por la prensa internacional.
En España hemos podido gozar de su Bajazet en Madrid y en Barcelona.
 
Y Plácido Domingo, que cruza el charco como con la frecuencia en la que yo cruzo la acera, está a punto de incrementar la lista de sus personajes baritonales en breve, porque deja Viena y viaja hasta Nueva York, donde el día 14 de esrte mes de marzo debuta el papel de Giorgio Germont, el personaje que destruye el amor puro que su hijo Alfredo profesa a Violeta, prostituta de lujo del París de mediados del siglo XIX y condenada, además, a morir tuberculosa.
 
Giorgio Germont es el role antipático de la obra, junto al barón Douphol. Cierto es que el padre entra de malas maneras a escena dispuesto a humillar a Violeta, pero a medida que ella habla se da cuenta que esa mujer no es superficial, ama de verdad y además es amada.
 
 
Germont padre y en el MET
 
Los afortunados que disfrutarán de este nuevo reto de Plácido Domingo serán los neoyorquinos, aunque abrigamos la esperanza de que también la venga a representar en España.

 
 
 

Y este personaje se me hace, en su voz, muy interesante. Personaje que físicamente clavará, su pelo blanco su barba blanca harán creíble al autoritario padre que intenta convencer a su hijo del regreso a su Provenza natal.
 
La producción de Willy Decker, de sobra conocida por ser estrenada y representada por primera vez en Salzburg por la entonces pareja operística de moda: Rolando Villazón y Anna Netrebko en el curso de 2005.
 
La producción no me convence aunque debo reconocer que hay detalles que están realmente bien pensados.
 
 
El resto de las funciones está previstas para los días 18, 23, 26 y 30 de marzo y continuarán hasta el 3 y 6 de abril, fecha en que abandonará Nueva York para meterse en la piel de otro padre, Nabuccodonosor en Londres, role que debuta en este año Verdi y Wagner, cuya primera función se llevará a cabo el día 15 de abril a las que seguirán el día 20, 23 y 26 del mismo mes y con el cartel de “No hay entradas”.
 
Tres roles de padre seguidos. Esperamos con especial interés estas dos nuevas incorporaciones a su ya vastísimo repertorio.