viernes, 4 de marzo de 2011

Fedora Gheorghiu & Loris Domingo

Dos de los grandes. Dos de los mejores. Dos de mis favoritos juntos, por primera vez, sino me equivoco, en una grabación operística entera.

Ni más ni menos que Plácido Domingo y Angela Gheorghiu en la de “Fedora” de Giordano para la “Deustche Grammophon” que ha salido al mercado como complemento de audio a la celebración del 70 cumpleaños del tenor madrileño el pasado enero.



Es inevitable, cuando una escucha esta ópera, asociar el personaje de la princesa rusa a la voz de la soprano italiana, Mirella Freni, gran creadora de este role y la voz a la que escuché mí primera Fedora.
Nunca he sido una gran apasionada de la voz de la Freni, aunque es una de las mejores cantantes que he escuchado, por técnica, por dicción y por profesionalidad, sin embargo, a nivel personal, es mucho más interesante para mí la voz de la Gheorghiu.

Creo que era la primera vez que abordaba este personaje, y quizás necesite rodarlo un poco más para llegar al dramatismo que le prone la Freni, pero su primera lectura me gusta: conserva la frescura en la voz, el bello timbre y el don nato de la expresión. Está fantástica y con el tiempo, espero, será un gran papel para ella.

¿Qué decir de Plácido Domingo que no haya dicho ya antes?

Puedo guardarme todos los elogios y alabanzas porque a sus 67 años (la grabación está fechada en 2008) continua manteniendo su timbre inconfundible de voz, a pesar de que los años no perdonan y su Loris es bastante distante de los que le he escuchado, sin embargo la capacidad de emocionar, de llegar al corazón con su fraseo, el don de hacer poner la carne de gallina a quien lo escucha sigue estando allí como sello característico de su carrera.

Se notan los años, evidentemente, pero saca toda artillería pesada y consigue recrear un tercer acto de ensueño. Un Loris enamorado, de voz dulce e ilusionado para dar paso al Ipanoff desesperado y desgarrado que ve morir a Fedora en sus brazos.
La voz se mantiene intacta durante todo el tercer acto, puesto que los “pequeños apuros” que pasa se manifiestan en el segundo acto en el que entona un “Amor ti vieta” muy correcto (apostando por no respirar en justo en “la tua pupilla sprime”, acto que venía llevando a cabo desde la mitad de los 90) y un dúo con la Gheorghiu en el que se nota a un Plácido ya mayor, cauto y prudente a la hora de abordar el dificilísimo dueto.

Gran decepción con la estridente Nino Machaizde y siempre correcto el De Siriex de Fabio Capitanucci.

La Orquesta Simfónica y los Coros de la Monnaie, al mando del maestro Alberto Veronesi dejan detalles de gran calidad, con un tempo correcto y siempre acompañando al cantante con cierto equilibrio sonoro.

Una grabación recomendable sin duda y una gran alegría para los amantes de la ópera y los de Domingo y Gheorghiu.
Lástima que no hayan grabado más óperas juntos.