viernes, 25 de febrero de 2011

¡¡¡Pero qué alto cantaba Plácido...!!!

Con motivo del 70 cumpleaños de Plácido Domingo, varias casas discográficas han lanzado al mercado diferentes recopilatorios que abarcan la extensa y longeva carrera del tenor madrileño.

Bien es cierto que a los incondicionales del tenor no nos aporta nada, o casi nada, porque todos los fragmentos que se proponen en esos trabajos, los hemos escuchado hasta la saciedad, pero siempre viene bien y apetece un repaso en todos los infinitos estilos que ha abordado Domingo.

Es sorprendente la reacción que me produce el escuchar estas piezas, porque aunque ahora identifico su timbre en tesitura baritonal y tengo el oído lleno del “Plácido-barítono” – y sigue encantándome- la brillantez del tenor continúa estando ahí, su voz sigue y seguirá sonando a tenor.

¿Sorprendente, entonces, por qué?

Pues porque cuando cantaba en cuerda de tenor se le criticaba diciendo que era barítono, que no tenía notas altas, y, ahora que lo hace de barítono se le critica igualmente porque su voz suena a tenor, qué tiene las notas más altas que un barítono de verdad.

Claro, porque Plácido continúa siendo tenor y lo será siempre, aunque su voz vaya poco a poco regresado a su orígen de voz natural: nació barítono y con tesón se convirtió en tenor.
Con tesón y facultades más que demostrables, porque la primera sin la segunda, serían premisas totalmente incompatibles.

Al escuchar de nuevo todo este seguido de fragmentos en los que el Plácido-tenor imprime todas sus cualidades y medios vocales, una no puede por menos que decir: “¡Señores, pero que alto cantaba Plácido!” aunque a algunos no se lo pareciera.

Para entretenerse y disfrutar: aquí