viernes, 16 de octubre de 2015

Nueva temporada 2015-2016 en Sabadell: Equilibrio, retos e ilusión



El próximo 28 de octubre, Sabadell sube las persianas del Teatro de la Faràndula para inaugurar la presente temporada de ópera en una época aún enmarcada por la crisis económica y un IVA cultural de escándalo que no tiene, al menos en breve, previsión de bajar.

Para este flamante acontecimiento que llena de música y cultura a nuestra querida ciudad, desde la A.A.O.S. se ha escogido un título que encabeza una equilibrada temporada no exenta de retos y ambiciones, y también de gratas sorpresas.

“Le nozze di Figaro” de Mozart abre el ciclo de ópera con un elenco de voces, muchas de ellas conocidas de la casa, y también algunas otras forjadas en las tablas vallesanas. Para la ocasión al frente de la O.S.V toma la batuta DANIEL GIL DE TEJADA comandando también el coro, y PAU MONTERDE se encarga una vez más de la escenografía.

Para el personaje de Figaro se ha escogido a TONI MARSOL que al lado de NÚRIA VILA como Susanna soportarán los enredos y desenredos de esta “comedia per musica” del compositor austríaco; mientras que la elegancia de la aristocracia será representada por el barítono CARLES DAZA y por MARTA MATHEU como Conde y Condesa de Almaviva, respectivamente.
Por lo que respecta al resto de cantantes, interesante será el Cherubino de ANNA TOBELLA así como la Marcellina de EUGÈNIA MONTENEGRO, una de las voces que se están mimando, y merecidamente, desde la A.A.O.S.


Carles Daza, más que una consolidación

Me gustaría pero, destacar, entre todas las voces del equipo, la trayectoria del barítono CARLES DAZA que regresa un año más a la Faràndula con el papel que interpretó, años ha,  con la Escuela de Ópera en Sabadell, allá por el año 2004 y que le fue valedor de una plaza en “I Pagliacci” a la temporada siguiente, en la que asumió el papel de Silvio.
Ahí despegó su carrera. Aún recuerdo esa función y el descubrimiento que para mí supuso. A lo largo de todos estos años ha sido un habitual en Sabadell, demostrando en cada una de sus intervenciones que su carrera avanzaba paso a paso, con solidez, nobleza y mesura. Con éxito. Vale decir que es una de las voces más estimadas de Sabadell.
Se consolidó ya con su sorprendente Figaro del Barbero hace unos años y ahora viene de nuevo a asentar territorio. Sin duda, será una de las voces más esperadas y aplaudidas de la temporada. Me encantaría estar en esas funciones.






Y en lugar de la zarzuela…

Pues se ha escogido dos obras cortas “La serva padrona” de Pergolesi e “Il segreto di Susanna” de Wolf Ferrari que serán representadas durante el mes de noviembre en dos únicas representaciones, 27 y 29 respectivamente.
SARA BLANCH, JUAN CARLOS ESTEVE y MIQUEL GORRIZ, prestarán su voz a Serpina, Uberto y Vesponi en la primera de las obras.

En la segunda, serán BEATRICE JIMÉNEZ, ENRIC MARTÍNEZ-CASTIGNANI y de nuevo MIQUEL GÓRRIZ quien interpreten a la Condesa Susanna, al Conte Gil y a Sante, todos ellos dirigidos por SANTIAGO SERRATE con puesta en escena y escenografía de dos viejos conocidos de la casa, CARLES ORTIZ y JORDI GALOBART.



El gran reto de la temporada


Como siempre la A.A.O.S deja el plato fuerte, la producción estrella de la temporada, para el mes de febrero, y vive Dios que en esta ocasión, la A.A.O.S pone toda la carne en el asador y apuesta por una ópera que jamás se ha representado en Sabadell. Y con el “Otello” se tira la casa por la ventana.
Grande es la expectación ante este gran título verdiano, que este año parece ser el favorito de todos los teatros de ópera. Sin ir más lejos se ha representado este verano en Peralada, se representará en el Liceu y también, como decimos, en Sabadell.
Difícil por su montaje, que será inteligentemente resuelto por CARLES ORTIZ y JORDI GALOBART, mientras que la dirección orquestal recaerá una vez más sobre DANIEL GIL DE TEJADA.

Complicado también en el capítulo vocal.

ENRIQUE FERRER asumirá el arriesgado papel de Otello, tan conocido, tan ansiado por las voces tenoriles. Un role de dificultad extrema, largo y extenuante y que contará con la Desdemona de otra de las habituales de Sabadell, la soprano jerezana MARIBEL ORTEGA, que deslumbró el año pasado interpretando a Turandot, la fría princesa de muerte y de hielo.
Junto a ellos será muy interesante el Yago de TONI MARSOL al que siempre he escuchado en roles bufos, y por ello me parece muy singular este cambio de registro y de carácter en la voz y en el personaje.
CARLA MATTIOLI asumirá el breve papel de Emilia y el tenor CARLOS CREMADES hará lo propio con el papel de Cassio.
Sin duda, el gran, grandísimo plato fuerte de la temporada. Estamos contando ya los días.




Una dosis de verismo para finalizar

Sin duda uno de los títulos más queridos por la A.A.O.S pues con el mismo se inauguró por primera vez su ya más que consolidada y admirada temporada de ópera.
“Madama Butterfly” de nuestro querido Puccini pondrá punto y final a la temporada 2015-2016. Regresa a la casa la soprano MIKI MORI en el role protagonista y JOSEP FADÓ se pondrá en la piel de Pinkerton, ambos bajo la estricta mirada del Sharpless de MANUEL MAS.

Para tal fin, empuñará la batuta el maestro titular de la O.S.V, RUBEN GIMENO, encargándose de la parte coral DANIEL GIL DE TEJADA, todos ellos enmarcados, una vez más, en la puesta en escena y escenografía del tándem ORTIZ-GALOBART.


Oferta variada y para todos los gustos la propuesta que nos hace la A.A.O.S aunque continúo reivindicando la ausencia de la zarzuela en ella. El catálogo es amplísimo y parece que se haya olvidado que nuestra música nada tiene que envidiar a la ópera, que es rica, que es abundante y repleta de melodías preciosas.


Sabadell dispone de buenas voces para afrontarla. Quizás no tenga tanto presupuesto para asumirlas, pero en versión concierto, yo me apunto a la que sea.

lunes, 12 de octubre de 2015

De Galanteos y galanteando en Madrid




 Este sábado 10 de octubre, se inauguraba la temporada 2015-2016 del madrileño Teatro de la Zarzuela con una de aquellas rarezas de nuestra genial música española que ha quedado, por más de siglo y medio, olvidada en algún más que apolillado cajón de este Teatro.
“Galanteos en Venecia” fue estrenada el 24 de diciembre de 1853 en el Teatro Circo de Madrid y ha sido recuperada y desempolvada ahora en un tiempo en que la inspirada música de Barbieri está en pleno auge. Recordemos que en la temporada pasada, el Teatro de la Zarzuela repuso la producción de “Los Diamantes de la Corona”, y ahora, se ha dado la gran oportunidad de que el público conozca las bellas e inspiradas melodías de la música de este gran maestro y que han desfilado por el escenario a lo largo de casi tres horas.


PACO MIR, su director de escena, concibe y presenta la obra como si estuviera tratándose del rodaje de una película, lo cual permite hacer gala entre el “directo” y la “ficción” con un extraordinario y bien mesurado juego de luces que ambienta, de forma sensacional, la noche azul y oscura iluminada por la luz de la luna en el primer acto; los brillantes y resplandecientes salones del segundo y el brumosa y tenebrosa madrugada del tercero.
Y todo ello sin romper un ápice la esencia de la obra que fluye con continuidad a pesar de los cortes técnicos y necesarios para que el público no olvide que forma parte de un rodaje. Para ello, Mir se apoyada en las intervenciones del simpático PEPÍN TRE al lado de la serena y muy metida en su papel de regidora, MARIBEL LARA, que entretienen al público con su parte cómica.

La obra tuvo una gran acogida la noche del sábado y al inicio del tercer acto, al aparecer la corpórea silueta de un bajel en el escenario, unos espontáneos aplausos irrumpieron en la sala matando el silencio que imperaba gracias a la música introductoria del mismo, efectivamente ejecutada por el maestro CRISTÓBAL SOLER.

Gran detalle de Paco Mir en la ronda de aplausos del sábado (el domingo no salió a saludar) que no se dejó a nadie por nombrar y dar agradecimiento al trabajo efectuado en equipo: vestuario, iluminación, ayudante de dirección, todos los que los ojos del espectador no ven y que están detrás del escenario… Rasgo de profesionalidad que me gustó y esperaba se repitiese en la función de ayer, aunque no fue así.

Vestuario de lujo, decorados más que efectivos, reaprovechados, girados en muchas ocasiones, pero que simulaban lo que tenían que aparentar, los canales y casas venecianas y su noche seductora con la luz de la luna como centinela cómplice de intrigas y pasiones, de conquistas y de raptos, de confusiones y de enredos, de amor y de rondas.


La desconocida música de Barbieri

Teniendo en cuenta que una vez estrenada se representó durante unos 20 años y después cayó en el olvido, “Galanteos en Venecia” brilla por sí misma, combinando entre sus melodías acentos claramente italianos en los lirismos del tenor, y también de clara influencia española como en las arias coreadas del personaje de Don Juan. Delicadas son las arias de Laura y realmente la obra gira entorno a la Condesa Grimani, pues es ella, con sus intervenciones la que permite adentrarnos en el enredo de la historia, primero con el dueto con Don Juan, a pie del canal en plena noche, y consecuentemente en el arrebatador terceto y gran final del segundo acto.
Por tanto, bellas son las intervenciones individuales, así como también las escenas de conjunto, desafiantes, frescas y divertidas.

Esperemos que con esta recuperación, “Galanteos en Venecia” no vuelva a quedar olvidada y pueda presentarse este gran espectáculo con cierta continuidad, además, el misterio y el encanto de una ciudad como es Venecia, arrastra a cualquiera al Teatro invitando a ir a visitar sus canales a quienes no conocen esta hechizante ciudad.

Burbujeante la ejecución de CRISTOBAL SOLER que brilla con pulso al igual que la ejecución coral, de gran nivel, y que secunda y respira con los cantantes y logra, sobretodo en las introducciones, recrear el misterio que envuelve la noche veneciana, sus canales, y sus brisas.



Cuadre de voces y de personajes

Si hay algo que sorprende gratamente en esta obra es que los cantantes que encarnan a los distintos personajes están más que clavados física y psicológicamente con sus personajes: la delicadez y belleza de Laura que le viene como anillo al dedo a la sutil SONIA DE MUNCK, el carácter abrumador e imponente de la condesa Grimani encarnada por la mezzosoprano CRISTINA FAUS, la calidez y arrebato pasional y nobleza de CARLES COSÍAS como Conde Grimani, la sobriedad y elegancia del conquistador Don Juan en la voz de JOSÉ ANTONIO LÓPEZ, y la comicidad y espontaneidad de JUAN MANUEL PADRÓN como Pablo, y la gran presencia escénica de ANTONIO TORRES como Andrés, el enamorado de Laura, y la siempre serenidad de FERNANDO LATORRE que interpretaba al ciego Marco, padre de Laura.
Por lo tanto, de entrada, el ingrediente principal para hacer creíble la obra ya estaba de manifiesto. Solo faltaba que las voces respondieran a las expectativas. Y sí, respondieron.





La soprano SONIA DE MUNCK se puso en la piel de la dulce y afligida Laura. Con una voz de timbre bello y bien proyectado, acometió sus arias con elegancia, soltura y estilo, hasta hacer lograr enmudecer la sala en la función de estreno mientras entonaba, subida en el barco, su gran aria final “La muerte anhelas dulce bien mío”, que fue justa y gratamente aplaudida.





Mención especial merece para mí la actuación de la mezzosoprano CRISTINA FAUS con una voz rotunda, que llega, que emociona. De timbre bello y dicción excelente mandaba en el escenario tanto en sus intervenciones vocales, como habladas, especialmente inspirada en su gran escena y dúo con Don Juan, y actuando siempre sin que su personaje perdiera fuelle.


Dos tenores ha habido este fin de semana pisando las tablas de la Zarzuela, y dos tenores con voces interesantes.





Quien prefiera un timbre bello, una dicción impoluta, una voz con dulzura y gusto extremos, se inclina y se queda sin duda con la voz de CARLES COSÍAS. Sutilidad y pianos cuidados en su romanza introductoria “Es mi bella veneciana…” corta, pero de gran belleza.
Pero si se le prefiere en su vis arrebatadora y desafiante, con carácter más heroico, sin lugar a dudas, una se enamora de su gran escena del final del segundo acto, en su enfrentamiento con Don Juan y el resto del elenco y coro, cual si fuera un Edgardo donizzetiano en su “Maledetto, maledetto sia l´istante…”.

Pero si además de su voz cantada, una se quiere reír con él, se le debe escuchar en sus diálogos con Pablo poniéndose al nivel del criado olvidando su amanerada aristocracia. Si en cambio lo que una busca son declaraciones sutiles de amor y sentimientos, no se tiene que perder su escena hablada del tercer acto con la Condesa Grimani y en cómo cambia el registro de su voz, más impetuosa y luego dulce casi suplicante.

Agudos bien asentados y proyectados, de volumen más que imperioso, su caracterización del personaje fue excelente, amén de su interpretación escénica, siempre actuando y expresando con la cara y la mirada.

Por otro lado, si lo que se busca es un tenor con un poco más de tintes cómicos, de esos que se ganan al público ya en la primera escena, lo justo es mencionar la interpretación de JUAN MANUEL PADRÓN, que se recrea en el personaje de Pablo, el lazarillo de Marco, el padre ciego de Laura. Simpático en su escena de “la borrachera” del segundo acto, cantando y simulando estar completamente ebrio, es uno de los personajes que, contribuyen, indiscutiblemente a dar continuidad al enredo forjado por la Condesa, por Don Juan y por él mismo.





Grata, gratísima sorpresa fue para mí toparme con la espléndida y noble voz del barítono JOSÉ ANTONIO LÓPEZ, que daba vida al conquistador Don Juan. Un timbre dotado de belleza, volumen, y con buena dicción. Impone con su instrumento y su presencia escénica, siendo uno de los más aplaudidos durante la representación y en las rondas de aplausos. Un descubrimiento a tener en cuenta y una voz a seguir.

Correctísimas intervenciones del resto del reparto, destacando la de ANTONIO TORRES como Andrés y la de FERNANDO LATORRE como Marco.

Sin lugar a dudas, una de las ofertas de esta temporada de Zarzuela que nadie debería perderse, hay que ir y dejarse envolver por las maravillas que ofrece esta obra de Barbieri. A Madrid, estos días, se va a galantear… y nunca mejor dicho.