sábado, 29 de junio de 2013

Apasiónate con Plácido Domingo.

Pasión.
 
Una de mís palabras preferidas de todo el vocabulario, tanto en nuestra lengua como en italiano, tal como dije en el siguiente post.
 
Pero la pasión es también uno de los lemas en la vida de Plácido Domingo. Nuestro tenor es un apasionado de su trabajo, canta y actúa siempre con ella de la mano. Gran artista, gran cantante.
 
 
 
 
Pero bueno también en la oratoria tiene el don de entusiasmar y apasionar al que lo escucha. A principios de esta semana Plácido Domingo ha precedido el "Fórum IMPULSA" de la Fundación Príncipe de Girona y que contó con la presencia de los Príncipes de Astúrias.
 
Por si alguien duda del poder de la palabra de Plácido Domingo que haga el ejercicio de visualizar este enlace que os dejo, porque os apasionaréis con él. Seguro.




 

http://ecosidolceilsuondellasuavoce.blogspot.com.es/2012/08/passione.html

viernes, 28 de junio de 2013

Ya se puede encargar "Domingo Verdi" en Amazon.es

Aunque hasta el 3 de septiembre no podremos disfrutarlo, ya se puede encargar el último trabajo de Plácido Domingo y que hace un par de días comentaba.

http://www.amazon.es/Domingo-Verdi-Pl%C3%A1cido/dp/B00CPWTRAA/ref=sr_1_12?ie=UTF8&qid=1372439352&sr=8-12&keywords=placido+domingo

Qué larga se va a hacer la espera...




jueves, 27 de junio de 2013

"The Verdi Album . Jonas Kaufmann": el nuevo disco del tenor bávaro


 
 
 

 
Con esta más que sugerente y atractiva portada que tentaría al mismísimo diablo e induciría a cualquier persona, aficionada o no a la ópera a llevarse a las manos este disco (fijaros cuán poderoso e importante es ejercer un buen control marquetiniano), el tenor alemán Jonas Kaufmann culmina este año de celebraciones a la figura de Verdi presentando su nuevo trabajo discográfico, para el sello SONNY Classical, titulado “The Verdi Album. Jonas Kaufmann”.
 
Si hace unos meses el bávaro inundaba el mercado con su “Kaufmann Wagner” porque también se celebra en este 2013 el bicentenario del nacimiento del compositor de Leipzig, ara le toca el turno a Giuseppe Verdi. Así Kaufmann, rinde tributo a dos de los compositores operísticos más influyentes e importantes de toda la historia de este género con un más que interesante y efectivo doblete.
 
Aunque ha hecho alguna incursión en el repertorio verdiano, conocidas son sus aportaciones al “Rigoletto”, a “La traviata” o al “Don Carlo”, Jonas arriesga y se inmiscuye en las más variopintas obras del de Busetto.
 
Un trabajo interesante que puede generar sopresa, entusiamo y también, como no, no estará exento de críticas por parte de sus fervientes detractores.
 
Sí, interesante porque en él se aproximará al “Otello”, del cual confesó que quiere abordar el personaje, o bien a la “Aida” de la cual hay un proyecto de grabación para EMI con una compañera tan excepcional como es Angela Gheorghiu, que esperemos, fructifique con un gran éxito.
 
Expectación me causa su Riccardo del “Ballo”, donde un cantante con la musicalidad y dominio del fraseo, como es Kaufmann, puede sacarle mucho partido, pero una cosa es el puede y la otra es comprobar si ha podido.
 
Y es que las referencias operísticas que tenemos todos en nuestras mentes nos juegan a veces malas pasadas por ser incapaces, en la mayoría de las ocasiones, de enfrentarnos, vírgenes de oído, a las interpretaciones de esta nueva generación de cantantes.
 
El contenido del disco es el siguiente:
THE VERDI ALBUM – Jonas Kaufmann
GIUSEPPE VERDI (1813–1901)
 
Rigoletto
 
1 “La donna è mobile” (Duca)
 
 
2 “Se quel guerrier io fossi! … Celeste Aida” (Radamès)
 
Un ballo in maschera
 
3 “Di’ tu se fedele” (Riccardo)
 
4 “Forse la soglia attinse … Ma se m’è forza perderti” (Riccardo)
 
Il trovatore
 
5: “Ah! sì, ben mio … Di quella pira” (Manrico)
with Giovanni Gregnanin Ruiz · Erika Grimaldi Leonora
 
Luisa Miller
 
6 “Oh! fede negar potessi … Quando le sere al placido” (Rodolfo)
 
Simon Boccanegra
 
7 “O inferno! Amelia qui! … Sento avvampar nell’anima … Cielo pietoso, rendila” (Gabriele)
 
Don Carlo
 
8 “È lui! desso, l’Infante! … Dio, che nell’alma infondere” (Don Carlo)
with Franco Vassallo Rodrigo · Daniele Cusari un frate
 
La forza del destino
 
9 “La vita è inferno all’infelice … O tu, che in seno agli angeli” (Alvaro)
 
I masnadieri
 
10 “Destatevi, o pietre! … Giuri ognun questo canuto” (Carlo)
 
Otello
 
11 “Dio! mi potevi scagliar” (Otello)
 
12“Niun mi tema” (Otello)
with Franco Vassallo Jago
 
BONUS TRACK
 
Macbeth
 
13 “O figli, o figli miei! … Ah, la paterna mano” (Macduff)
 
JONAS KAUFMANN
Coro del Teatro Municipale di Piacenza
Orchestra dell’Opera di Parma
PIER GIORGIO MORANDI
 
De todos modos, la mayoría de las piezas que Kaufmann aborda en este disco, cuya aparición en Alemania está prevista para el día 13 de septiembre, ya las conozco y he tenido la oportunidad de escuchárselas gracias a la generosidad del autor del fantástico blog “In Fernem Land” y, desde aquí, os invito a acceder al mismo, a seguirlo y a aprender.
 
En este post, Joaquim, su autor, nos regala un avance de lo que podremos apreciar en “The Verdi Album. Jonas Kaufmann”. A tal efecto, pasaré pues a dar mí opinión acerca de las arias escogidas, y espero que aquellas en las cuales Jonas no me ha convencido lo haga en su disco, y en las que ya me ha entusiasmado, pueda disfrutarlas aún más.
 
Empezaré por “Quando le sere al placido” de la “Luisa Miller”. Para mí, una de las más flojas de todo el concierto. Alguien que domina el fraseo como Kaufmann no puede ofrecerme un recitado tan faltado de matices y de carácter. Necesito más matiz en sus palabras, necesito notarle el enfado y la decepción (“Ella non è rea. Mentite…). Y ello no lo encuentro. Ese “Mentite” debe sonar individual, arrogante, enfadado. Y no suena así. Y me falta además la inquietud del personaje en “Ma dunque i giuri, le speranze, le gioe, le lagrime e l´affanno” no percibo en su canto la palpitación de su corazón agitado así como tampoco hallo la explosión pasional final “Tutto è menzogna, tradimento…” y la resolución solemne final “inganno”, la conclusión a la situación que Rodolfo está viviendo en ese momento.
 
Y ello unido a una interpretación lentísima de una aria en la cual siempre me ha gustado más el recitado que el aria en sí, hacen que espere con ganas una nueva versión en el disco que corrija esto, o la adecúe más a mí idea de la pieza.
 
Mucho mejor en el “Sento avvampar dell´anima … Cielo pietoso rendila”, con agudos claros, incisivos, y con un fraseo elegante y timbre oscuro aunque adecuado al Gabriele Adorno del “Simon Boccanegra” sobrándome ese recital de erres germánicas tan marcadas en algunos  momentos que rompen la italianidad de la pieza.
 
Pero sin duda donde Kaufmann brilla y reluce cual moneda de oro recién acuñada es en el “Don Carlo”.
 
En ella te reencuentras al tenor, a la voz que se aleja de los oscuros timbres baritonales de su voz, que tanto gustan y que otros tantos aborrecen, pues hay para todos los gustos. Notas la llama que ha inflamado su pecho y la resignación de la pérdida amorosa.
Carlo es en la actualidad una de sus mejores aportaciones en el repertorio verdiano, por ello cabe esperar que su interpretación en el disco será igual o mejor que su intervención en directo.
 
“La vita è inferno al infelice” de “La forza del destino” nunca ha sido una de mis arias verdianas favoritas porque la primera vez que la escuché, el tenor en cuestión, no le hizo justicia.
Con el tiempo, que dicen que todo lo cura, sin ser una de las que más quiera he ido aceptándola y aprendiéndola a encontrarle su punto.
 
En esta versión, Kaufmann la borda: bien matizada y conteniendo el torrente de su volumen apasionante, aunque alguna nota grave queda un tanto justa (“È scrito”). Sin embargo en ella evoca de forma magistral el recuerdo a Leonora, reconoces en su interpretación el hombre enamorado que idolatra a su amor. Su “pietà di me” final, del piano al forte marca de la casa, cautiva por su simplicidad, en un efecto canoro que nada tiene de ello.
Si tuviera que poner un “pero” quizás lo achacaría de nuevo a la lentitud del tiempo que empaña una genial ejecución, veremos cómo lo enfocará a final de año cuando debute en Munich este papel.
 
Finalmente Jonas se pone en la piel de Macduff del “Macbeth” abordando su aria más conocida “Alla paterna mano” y de nuevo, y a pesar de que entra tarde, me sorprende su aportación, asciende al agudo con un total descaro aunque con un tiempo demasiado lento que, en esta ocasión, no molesta tanto como en su “Quando le sere al placido”.
 
 
Todas estas arias no hacen sino que abrir el apetito y dar muestra de lo que podemos esperar con su trabajo. Y mientras lo aguardamos expectantes tendremos que conformarnos con su debut en “Il Trovatore” dado que hoy mismo, Jonas Kaufmann se enfunda el traje de Manrico y junto a Anja Harteros, debuta esta noche en Munich al hijo de la gitana azucena.
Y hasta que no llegue el próximo 5 de julio, día en que se retransmitirá en directo vía internet desde la propia web de la ópera de Múnich, tendremos que esperar dos o tres días, quizás menos, para escuchar algún fragmento de su interpretación gracias a la generosidad de aquellos internautas que suben gentilmente en la red extractos de estos acontecimientos a los que nos encantaría asistir.
 
Si hay algo de lo que no me queda la menor duda es que en el caso de Kaufmann, el gusto lo encuentras en la repetición, en las escuchas desenfrenadas una y otra vez hasta que su arte te envuelve y convence, y a nadie le deja indiferente sea por bien o por mal.
 

 

miércoles, 26 de junio de 2013

Domingo Verdi: el nuevo disco de Plácido


 
 
Este está siendo, para Domingo, un año completamente verdiano, pues además de sus múltiples apariciones públicas, en conciertos y otros de sus habituales quehaceres, y además de afrontar, a lo largo del mismo, diferentes roles en cuerda baritonal de las más variopintas óperas del compositor de Busetto, Plácido Domingo ha encontrado el tiempo necesario para grabar un nuevo disco que aparecerá en septiembre, y en el cual rinde un tributo al italiano en el año en que se celebra el bicentenario de su nacimiento, igual que hizo, en 2001 cuando se celebraron los 100 años del fallecimiento de Verdi, en aquella ocasión brindándonos un álbum titulado “Verdi Domingo. The tenor Arias” en el que registró todas las arias de Verdi para tenor.
 
 
 
Sin duda sus días deben tener más de 24 horas, porque a su edad lleva aún una actividad vertiginosa, cruzando el mundo con la asiduidad que un ciudadano normal decide ir a una cafetería y tomar un café.
Una auténtica fuerza de la naturaleza sin parangón precedente.
 
En esta presente temporada ha llevado a cabo obras tan diversas como “I due Foscari”,  en la que debutó el papel el pasado mes de septiembre en Los Ángeles y con más que notable éxito. La misma fue la escogida para presentarse una vez ante el público de Valencia en el mes de febrero, pero a Domingo le gustan los retos, y por ello se enfundó el traje de Giorgio Germont en el Metropolitan durante el mes de marzo e hizo lo propio con Nabucco en el Covent Garden y en Pekín.
 
Además, este verano, debutará en la ópera “Giovanna d´Arco” en el Festival de Salzburg junto a Anna Netrebko, funciones para las cuales ya se colgado el letrero de “Entradas agotadas”. Durante el otoño caerán algunas funciones de “Simon Boccanegra”, personaje que en estos tres últimos años le ha hecho cosechar grandes éxitos además de debutar el papel del Conde de Luna de “Il trovatore” en Berlín, no sin antes hacer una breve parada en el mes septiembre para presentar su nuevo disco “Domingo Verdi” que sale a la venta el próximo 3 de septiembre, recién llegados de las vacaciones de verano, lo que nos dará una bocanada de aire fresco a nuestra recién reincorporada rutina diaria.
 
 
 
El cd se compone de las siguientes piezas:
 
Macbeth

01 »Perfidi! All’anglo contro me v’unite! ... Pietà, rispetto, amore«
Rigoletto

02 »Pari siamo! … Io la lingua«

03 »Cortigiani, vil razza dannata«

Un ballo in maschera

04 »Alzati; là tuo figlio … Eri tu che macchiavi quell’anima«

La Traviata

05»Di Provenza il mar, il suol «

Simon Boccanegra

06 »Abbasso le spade! … Plebe! Patrizi! … Popolo dalla feroce storia!«

07 »Ecco la spada«

Ernani

08 »È questo il loco

09 »Oh, de’ verd’anni miei«

Il Trovatore

10 »Tutto è deserto …

11 »Il balen del suo sorriso«

12 »Qual suono!...Oh ciel!....Per me, ora fatale«

Don Carlo

13 »Son io, mio Carlo«

14 »Per me giunto è il dì supremo«

15 »Che parli tu di morte?«

La forza del destino

16 »Morir! Tremenda cosa «

17 »Urna fatale del mio destino «

18 »E s’altra prova rinvenir potessi?«

Plácido Domingo, barítono
Angel Joy Blue, soprano [Simon Boccanegra/Amelia]
Aquiles Machado, tenor [Simon Boccanegra/Gabriele – Don Carlo/Carlo]
Fernando Piqueras, barítono [Simon Boccanegra/Paolo]
Bonifaci Carrillo, bajo [Simon Boccanegra/Pietro]
Gianluca Buratto, bajo [Simon Boccanegra/Fiesco – Il Trovatore/Ferrando – La forza del destino/Chirurgo]
Coro de la Generalitat Valenciana
Francesc Perales, Director
Orquesta de la Comunítat Valenciana
Pablo Heras-Casado, Director
 
Y será interesante para escucharle un anticipo de ese Trovador que hará vibrar la ciudad de Berlín a finales de noviembre.
Conocemos conocemos su Simon, su Rigoletto, su Germont… pero ahora nos sorprenderá con el Renato del “Ballo in maschera”, con “Don Carlo”, ópera de la que ya ha cantado el dúo “E lui desso l´infante” o el “Macbeth”.
 
Sin lugar a dudas es un trabajo que nos soprenderá aunque siempre saldrán sus detractores de turno a cargarse su trabajo y su pasión. Con ello ya cuento.

sábado, 8 de junio de 2013

Conociendo a Jessica Pratt


Introducción: Australia y Jessica Pratt


No cabe la menor duda de que Australia es un gran país. Allí todo es grande: grandes espacios, grandes mares, amplia tierra que está dotada de diversas rarezas geológicas…

Quizás no sea un país con gran tradición operística ni de melómanos enfervecidos, pero de esas lejanas tierras han surgido, curiosamente, grandes voces de soprano. ¿Quién no recuerda a la gran Joan Sutherland?, quizás uno de los exponentes más importantes del fenómeno operístico australiano y tristemente desaparecida el pasado 10 de octubre de 2010.

Todo el mundo lloró a esa gran dama del escenario, una extraordinaria soprano de coloratura que hacía fáciles las difíles notas que encierran las partituras belcantistas y ello sin esfuerzo aparente, contribuyendo, con su arte, al renacimiento del belcanto alrededor del mundo.

Pero ha habido muchas otras voces que han abanderado a los australianos, algunas de ellas, responden a los nombres de Florence Austral, Marjorie Lawrende, Nelly Melba o Lisa Gasteen. En todo caso, Australia puede sentirse orgullosa de ellas, como ahora puede estarlo de la voz de Jessica Pratt que ha cogido el relevo de todas ellas, pisando con fuerza los escenarios internacionales inmersa en el repertorio belcantista y rossiniano, flirteando también, de vez en cuando y puntualmente, con la ópera mozartiana.
 

 
 
Inicios y estudios musicales. Maestros.

Jessica nació en Bristol el año 1979 pero se crió en Australia. Su padre, es tenor y fue con él con quien inició sus estudios musicales siempre haciendo caso de los consejos y lecciones que le brindaba.

La soprano pues, pertenece a una família con tradición musical, asímismo su hermano y hermana también cantan y escriben música además de haber estudiado con instrumentos de viento durante su niñez. Ella misma estudió tromba, y ello le ayudó a desarrollar su técnica respiratoria y dominio del fiato.

Un marco así de musical propició que Jessica no tuviera que plantearse en ningún momento a qué se dedicaría: siempre había cantado, desde su niñez, y por lo tanto, inmiscuirse profesionalmente en el mundo de la ópera no era una opción a valorar, sino que era, y fue, un hecho. Nunca se planteó si tenía o no una voz, porque el instrumento ya lo había encontrado siendo aún una niña.

Siguió estudiando con grandes nombres, tales como Joan Sutherland o Renata Scotto, pero es en la técnica, la base de toda una carrera musical, en la que siempre ha encontrado apoyo junto con las enseñanzas paternales.

Con esta última, con Scotto, tuvo la oportunidad de realizar un curso de perfeccionamiento en la Academia Nacional de Santa Cecilia, pero antes, había ganado una bolsa de estudios, en 2005 que le permitió estudiar con Gianluigi Gelemetti en el Teatro de la Ópera de Roma.

Jessica Pratt recuerda con cariño su experiencia con la soprano italiana, porque la considera una verdadera maestra, cuyos puntos de vista respeta y comparte. Cantar – dice Jessica Pratt-  es cuestión de hacer a diario ejercicios vocales, tiene que entrenarse la musculatura para poder hacer simples las dificultades que se esconden en las partituras. Si ésta no se ejercita cada día, no se puede cantar las incantables coloraturas y, para que el canto suene natural, solo se consigue con estudio constante y diario.

 
Concursos. Debut profesional.

Jessica Pratt ganó en el año 2003 el “Australian Singing Competition” y fue asimismo galardonada en 2007 en el curso del “Opera Foundation Australia Vienna State Opera Award”.
 
 
 

A partir de allí empezó a despegar su carrera debutando en 2007, con el role de Lucia di Lamermoor de la ópera homónima de Donizetti, a los que fue añadiendo papeles propios del belcanto como “I Puritani” en la ópera de Toulon pasando a un estilo completamente diferente al afrontar una de las “muchachas flor” del “Parsifal” wagneriano en la Wienner Staatsoper, para después debutar la Desdemona del “Otello” de Rossini en el Wiedbad Rossini Festival en 2009 y hacer lo propio en 2010 en el Covent Garden londinense con la Reina de la noche de “Die Zauberflöte” de Mozart.

Grandes teatros. Poco a poco Jessica Pratt ha ido escalando y cantando en teatros de primera categoría, el citado Covent Garden es un ejemplo de ellos, pero en su curriculum figuran coliseos de la talla de la Ópera de Viena, la Scala de Milán, el Festival Rossini de Pesaro o la Deustche Oper de Berlín, entre otros y ha sido dirigida por maestros de la talla de Nello Santi, Kent Nagano, el recientemente desaparecido Collin Davis o Christian Thieleman.

 
Rigoletto en su vida

A pesar de los estilos en los que ha trabajado Jessica Pratt, la Gilda del Rigoletto ha sido y es uno de los roles que más satisfacción le ha dado en los últimos años. Así pues, debutó este papel en el Festival de Como en 2009, y repitió en 2010 en las Termas de Caracalla, pero quizás unas de sus más aplaudidas interpretaciones como hija del bufón del Duque de Mantua tuvo lugar el 2012  en el Teatro Regio di Parma al lado de uno de los más laureados y aplaudidos Rigolettos, el barítono italiano Leo Nucci, una voz que a sus años, continua dominando el papel y sigue transmitiendo emoción en cada una de sus notas emitidas.

Cuando pregunté a Jessica Pratt lo que sintió o aprendió al trabajar con alguien de la categoría de Leo Nucci, su respuesta fue la siguiente:

“Fue una experiencia maravillosa trabajar con Leo Nucci en Parma. El público se entusiamó tanto que en cada una de las representaciones solicitaron, noche tras noche, que se bisara la “Vendetta”. Siento realmente admiración hacia Leo Nucci, tal como Gilda la siente por su padre. Además cantar con él es muy natural porque siento que realmente es Rigoletto y es fácil para mí, en estas condiciones, ponerme en la piel de Gilda. Es también un brillante actor lo que te permite reaccionar siempre de manera diferente a las palabras y a sus gestos, porque no hace ninguna representación igual y eso las convierte en especiales.”

Jessica Pratt ya demostró en su “Rigoletto” parmesano que tiene capacidad de comunicar además de poseer una técnica trabajada y una buena línea de canto, todo ello la hace idónea para afrontar el más variado repertorio belcantista, tal y como ha hecho desde su debut profesional con Lucia.

 
 

Valoraciones: la expresión en el canto y el fenómeno de brillantes y fugaces carreras.

Como aficionada a la ópera que soy siempre me ha preocupado la expresión del cantante, el saber transmitir sentimientos con la voz y que ellos sean a la recíproca. No puedo emocionarme con algo si la voz en cuestión no lo hace.

Una de las cosas más difíciles de conseguir es que el cantante, cuando canta, se olvide de que en realidad lo está haciendo. Pero gracias a Dios hay voces que lo logran.

Pregunté a Jessica Pratt si en pro de la expresión ella sacrificaría alguna nota, y la soprano contestó lo siguiente:

“La expresión es la razón por la cual cantamos y actuamos. Las notas no necesitan ser sacrificadas en pro de la expresión, la expresión viene, se consigue con el fraseo y con el color adecuado en cada una de las palabras. El uso y el control de la respiración así como la técnica, proporciona al cantante la total libertad de movimiento y de expresión cuando está encima del escenario.

Si nos centramos en el belcanto, he podido encontrar que cuando una nota está fuera de lugar o se sacrifica, no crea expresión. En el belcanto la emoción se desarrolla de forma lenta, es más de reflexión pero para mí es mucho más fuerte.”


Jessica Pratt goza de una buena voz, además de un físico extraordinario, una figura esbelta y unos bellos rasgos, por ello, quise preguntarle qué valoración hace, o qué opina, acerca de fulgurantes carreras que se hacen en un plazo de 4 o 5 años secundadas por grandes campañas publicitarias y en base a intérpretes que poseen una belleza fuera de serie, más propia de los artistas de Hollywood que de escenarios operísticos. Creo que a todos nos viene en mente la injusticia que se hizo en el Covent Garden con la soprano Deborah Voigt y con tantos otros, cantantes no tan conocidos, que sufren a diario no medir lo suficiente o tener algún kilo de más.


“No podemos y no debemos intentar competir con Hollywood. Tenemos diferentes maneras para conmover al público y eso es la música. La gente no se acerca a la ópera para ver lo que cada día puede ver en el salón de su casa a través de la televisión, sino que vienen a la ópera para ver algo especial que los conmueva, con la música, la poesía y el arte.
Sobre el fenómeno de las carreras cortas es a menudo una fatal coincidencia entre la codícia y la ignorancia de los agentes y cantantes, un síntoma de nuestra sociedad que lo quiere todo fácilmente en un instante y tiene poca voluntad de trabajar durante muchos años hacia un objetivo sólido.”
 
Su debut en España e hitos futuros.
 
El próximo 20 de junio, Jessica Pratt debuta en España, y lo hará nuevamente afrontado el role de Gilda al lado del Rigoletto de Leo Nucci y del Duque de Mantua de Celso Albelo, una oportunidad para ver a la soprano australiana en nuestro país.
La cita será en Sevilla, en el Teatro de la Maestranza, y se prolongarán las respresentaciones, con un doble reparto, hasta el día 29 de junio, y en las que Jessica Pratt intervendrá en las funciones de los días 20, 23, 26 y 29 y en las que estoy segura, conseguirá, un gran éxito.
La producción proviene del Teatro Regio di Parma con dirección escénica de Stefano Vizioli, todos bajo la batuta del maestro Cristobal Halftter.
 
 





Entre sus proyectos a corto plazo tiene previsto en septiembre una “Sonambula” en Bari y su debut en el papel de Ines de la ópera “La Africana” de Meyeerber durante los meses de noviembre-diciembre en el Teatro de la Fenice en Venecia.

Deseamos a Jessica Pratt lo mejor en todos estos difíciles cometidos.

 

jueves, 6 de junio de 2013

¿Qué está pasando con los tenores?

Precisamente esta era la frase que el pasado jueves por la tarde se hacía, en voz alta, una persona a la que quiero y aprecio muchísimo, y a la que, estoy segura, no le importará que haga mías sus palabras y las utilice como título de entrada de este post.
Siempre se ha dicho que los tenores son una especie en extinción: sí, surgen voces nuevas cada día, pero entre ellas, muy pocas llegan a grandes niveles de excelsitud.
Cada generación emite el mismo juicio: “cómo este no va salir ninguno más”, pero el tiempo, acaba desmintiendo dichas sentencias. Sólo el tiempo.
Si actualmente tuviera que destacar voces tenoriles, creo que hay dos que merecen ser nombradas, y los voy a enumerar por orden de edad: Roberto Alagna y Jonas Kaufmann.
Creo que los dos, con permiso de un señor que se llama Plácido Domingo, son los máximos exponentes de la lírica actual, cuyas voces son disputadas por los teatros más importates del mundo, los que más seguidores tienen y porque – es la triste realidad - no hay otros en activo que puedan afrontar, con cierta garantía, sus respectivos repertorios.
 
 
 
Expuesto esto, pero, me gustaría hacer una reflexión que siempre he hecho como aficionada, y la cual me gustaría que, ellos como artistas, como cantantes, como personas que tienen el don de hacer emocionar a las gentes con la fuerza de sus voces se hicieran solo de vez en cuando.
Cuando un cantante firma un contrato, a tres, cuatro e incluso a cinco años vista, quedan comprometidos con un teatro y con una ciudad, pero cuando se hace eco de este acuerdo y llega al oído del aficionado, y éste, en la mayoría de los casos, haciendo esfuerzos sobrehumanos, decide desplazarse a un determinado punto del mundo para disfrutar de ese espectáculo, el artista no solamente tiene compromiso con el teatro que le ha contratado, sino también con el público. Con su público, que en definitiva es quien le llena el teatro y quien le da de comer.
La relación con el teatro no pasa más allá de lo meramente profesional, sin embargo, con el aficionado se crea un lazo o un vínculo moral o sentimental. Desde el momento en que el público adquiere una entrada, detrás hay mucho más que una noche en la ópera: hay un viaje, hay una ilusión, hay una expectativa tan grande que, de ser conscientes de ello, los cantantes se lo pensarían dos veces antes de retirarse, cancelar un concierto o bien posponerlo.
¿Pueden ellos ser capaces de imaginar el daño moral y la desilusión, el desengaño que ellos mismos propician cuando un artista decide cancelar un espectáculo? Supongo que sí, algo deben sospechar, pero no sé hasta qué punto.
Esto es precisamente lo que me pasó a mí este fin de semana, cuando después de haber preparado con una gran ilusión un viaje a Milán – ciudad a la que quiero de forma especial por un hecho relacionado con la ópera y que ahora no viene a caso – y hacerme a la idea de que por fin podría disfrutar de la Scala en una representación, cuando después de escuchar una vez y otra, y otra, y otra el repertorio que escucharía este sábado, fue cuando el jueves por la tarde, la web de la Scala anunciaba que el tenor germano Jonas Kaufmann, debido a una repentina enfermedad, debía retirarse del recital que estaba previsto y posponía su actuación hasta el 21 de octubre.
No es la primera vez que Kaufmann cancela un recital, o una representación operística, ni más ni menos recientemente hizo lo propio en Viena, cancelando un par de Parsifales, y yo misma ya había vivido esta situación cuando en 2010 canceló una “Bella molinera” en el Liceu.
Cuando has puesto tanta ilusión y tantos nervios, cuando has esperado medio año para escuchar al artista, y cuando te has pasado una semana oyendo lo que vas a ecuchar en directo, el batacazo es tan grande… genera tanta impotencia que a una se le pasan las ganas de repetir, de esperar y de desplazarse.
¿Y por qué hacerlo, si tarde o temprano se va a subir en internet o se va a sacar la filmación en DVD?
Cierto es que el directo es insustituible, su magia es inalcanzable desde el sofá de casa, pero llega un punto que, cuando has invertido tu tiempo, tu dinero, y sobretodo la ilusión, y ésta se derrumba cual castillo de naipes, hace que una se replantee muchas cosas. Porque aquí, seamos sinceros, el dinero duele perderlo pero, la ilusión no hay dinero en el mundo que la restituya.
Sí, me da miedo ya cogerme entradas para próximas actuaciones de Jonas Kaufmann. Durante los tres años que hace que sigo su carrera, ya es la segunda cancelación que sufro. Dos de cuatro intentos que he hecho de escucharle. Balanza equilibradada, pues que diría alguien.
Tengo entradas para su “Winterreise” en Barcelona. No quiero hacerme ilusiones de que venga a cantarlo. Prefiero pensar que no y así no me llevaré otro disgusto. Y si al final, resulta que sí, que “ninguna enfermedad sobrevenida” le impide cumplir con su compromiso con el público del Liceu, nos llevaremos una sorpresa. Confiamos y esperamos que así sea, todos somos humanos, todos enfermamos. Lo comprendo perfectamente.
Cuando se compran las entradas con tanto tiempo de antelación sólo se puede proceder de esta manera cuando quien cante sea Plácido Domingo, que a sus 72 años, con una operación de cáncer de colon a sus espaldas, y con una reputación artística con la que no tiene que demostrar ya nada a estas alturas de su carrera, les da a los jóvenes una lección de profesionalidad cada día. Y cuando Plácido cancela es que se está muriendo, si se me permite expresarlo así.