domingo, 27 de junio de 2010

E n'anno 'Nce pienze ca è n'anno


Mañana se cumple un año del nacimiento de este blog dedicado, casi en exclusividad, a la voz que me descubrió el maravilloso de la ópera, y que cómo habéis ya adivinado esta voz es la del gran tenor Plácido Domingo.

Realmente ha sido un año lleno de acontecimientos y sin duda uno de aquellos que te queda grabado en la memoria para siempre, ya sea por cosas positivas (que las ha habido y  muchas) o bien negativas (que evidentemente también han estado allí).

Deberé estarle siempre agradecida a mí querida Fedora por animarme a hacer de este blog un espacio personal en la amplisima red, un rinconcito que me permite hablar de aquello que más me apasiona: la voz del Maestro Domingo y el mundo de la ópera.

Pero también quiero darle las grácias porque a través de él he tenido la suerte de conocer a gente que comparte mi misma afición: Tosca, Albert... y recuperar también otras como mí queridísima Mercedes.

A todos ellos grácias por seguir este espacio. Grácias por vuestro apoyo. Y a los que todavía no lo han descubierto, les animo a darse un paseo por él.

jueves, 24 de junio de 2010

Un año ya...



Hace un año me quedaban pocas horas para disfrutar una vez más en directo de la voz de Plácido Domingo, puesto que a estas horas estaba en Valencia para asistir a una representación de "Die Walküre" en el Palau de les Arts Reina Sofia.
Mi segunda Walkyria, y esta vez representada.
Y hoy mi recuerdo es para aquella noche inolvidable.

viernes, 18 de junio de 2010

"MÉXICO": el esperado trabajo de Rolando Villazón.

Cuando en el mundo de la ópera se nombra la ciudad de México, inmediatamente nos viene a la cabeza la figura de Rolando Villazón, y también de otras muchas voces, igual de importantes, que ha dado ese país tan cerca y próximo a España por temperamento y por carácter.

Era esperado con ganas por los aficionados a la ópera y también para los devotos de su voz.
Hace unos meses hablaba en este mismo rincón de su cd “TENOR”, el cual me sorprendió muy favorablemente sobretodo en lo que se refiere a las partes grabadas posteriormente a su operación:



Sin embargo su trabajo “México” no ha producido en mí este mismo impacto y por una razón muy simple: en estas canciones “no he encontrado a Rolando”.
El mexicano nos presenta un registro completamente diferente al que nos tiene acostumbrados, con una tesitura grave, irreconocible a veces su preciado timbre y que no deja hacer brillar el material del tenor.
Bien es cierto que el disco propone algunas canciones para mí totalmente desconocidas, sin embargo esto no es obstáculo para disfrutar de una interpretación (si ésta te llega), pero aquí, precisamente en este disco Rolando, Don Rolando, no me ha llegado.

Con unos arreglos a nivel musical interesantes, no digo que no buenos, pero que se alejan mucho de los originales, Villazón hace un recorrido por el repertorio mexicano, bolero, algún mariachi esporádico, pero completamente alejado de su sello de autenticidad, de su espontaneidad, de su luz y de su estilo.

No logra, almenos conmigo, conectar, hacer saltar esa chispa, ese “feeling” que, de una manera u otra, tienen sus anteriores trabajos. Creo, y una opinión personal, que con este repertorio habría podido enfocarlo de manera muy diferente para sacarle mucho más partido. Y en parte le hubiera ayudado escoger melodías quizás más populares, y “flirtear” menos con canciones no tan conocidas (almenos para mí), supongo que en México serán mucho más populares.
Ni siquiera su útimo “track”, “Cielito lindo/México lindo” consiguen hacerme vibrar.



Pero no todo tiene que ser negativo, ya que si hay algo que le agradezco a Don Rolando en este disco es la grabación de “El reloj”, gran bolero donde los haya, que me lleva a asociar esta bellísima melodía e historia que cuenta con ese gran reloj de la Traviata salzburguesa que interpretó junto a Netrebko:

Reloj no marques las horas
porque voy a enloquecer
ella se irá para siempre
cuando amanezca otra vez

Nomás nos queda esta noche
para vivir nuestro amor
y tu tic-tac me recuerda
mi irremediable dolor

Reloj detén tu camino
porque mi vida se apaga
ella es la estrella
que alumbra mi ser
yo sin su amor no soy nada

Detén el tiempo en tus manos
haz esta noche perpetua
para que nunca se vaya de mí
para que nunca amanezca



Ya veís que letra tan bonita, y qué idea para sacar partido escénico a esa horrorosa puesta en escena realizada en Salzburg en el año 2005.

A parte de esta, si tuviera que escoger una canción del disco esta sería sin lugar a dudas, “Besos robados”, que es, de entre un trabajo en el que no he encontrado al intérprete, como he dicho al principio, donde para ha aparecido tímidamente Don Rolando.

Y como digo, son apreciaciones personales. 

miércoles, 16 de junio de 2010

Simon en MEZZO


Para los que tenemos la suerte de poder disfrutar del Canal Mezzo, pudimos disfrutar el sábado pasado, otra vez -ya que ya la había visto en el cine- del "Simon Boccanegra" de Plácido Domingo en Milán- y del que no voy a añadir nada a nivel musical, ya que en su día ya hablé de él en el siguiente enlace:


Solo comentar que la escena final de la muerte, ya en el cine, me hizo poner los pelos de punta, tan real, tan escénicamente creíble.
He visto morir muchas veces en ecena a Plácido Domingo, y con el telón tirado y los aplausos finales vuelve a aparecer y "aquí no ha pasado nada".




Pero en este "Simon" es diferente, ya que no podia mirar la escena porque me ponía a llorar porque su interpreteación es terriblemente "real" y este realismo traspasa -al menos a mí me produjo esa sensación- la pantalla.

viernes, 11 de junio de 2010

Otra vez Kaufmann

Siempre con retraso, pero hay un dicho que dice que “nunca es tarde si la dicha es buena”. Y como siempre nuestro refranero tiene razón.

15 días después, más o menos, del concierto que ofreción el tenor alemán en Munich, tuve la ocasión de escuchar lo que dio de sí.
Si bien es cierto que el programa que ofreció es muy parecido al disco que grabó con Abbado, es en verdad todo un reto afrontar este repertorio tan difícil y además hacerlo en un directo.



Y Kaufmann lo hizo y aprobó con nota, a pesar de que quizás en algunas piezas, como en el “Nein, länger trag ich nicht die Qualen” de “El cazador furtivo” no sonó, en mí opinion, tan brillante de voz como en su disco de “Romantic Arias”.

Un repertorio duro para muchas voces, pero por lo escuchado, a Kaufmann le va como anillo al dedo, con una voz recia que consigue brillar en la zona más aguda de la tesitura tenoril sin perder, ni un ápice, en su línea canora.
Solo basta con escucharle una sola palabra del aria de Florestán de la ópera “Fidelio” de Beethoven: “Gott, welch Dunkel hier”. Su “Gott” es digno e interesante de ser escuchado, porque lo va regulando a medida que va avanzando compases. Es simplemente excelente y expresivo.

Y sí, la expresividad en su canto, junto con ese cambio de color que tiene su voz (y atractivo para mí añadido, ya que parece que su voz suene áfona, a pesar de que no lo está), es la carta de presentación de este tenor que está dando mucho que hablar en los escenarios europeos. Y lo que nos queda aún por leer.



La de Kaufmann es una voz que se encuentra cómoda en todos los estilos que le he escuchado, pero quizás donde se puede apreciar con más claridad su instrumento es cuando asume repertorio wagneriano, puesto que afronta con absoluta facilidad (almenos, me transmite esta sensación) el papel de Parsifal con su “Amfortas, die Wunde”, seguro y bien colocado, y para mí, superior a su ”Winterstürme wichen dem Wonnemond” del Siegmund de “La Walkyria”, que a pesar de ser notoriamente bueno, no puedo evitar compararlo con la versión de Plácido Domingo que es mucho más dulce y lírica en comparación con la de Kaufmann que es mucho más austera, seca y recia. Es en definitiva más alemana en oposición con la mediterraneidad de Domingo que nos presenta quizás a un Siegmund más cálido, más latino que germano.

Y si el capítulo de repertorio dentro del programa fue más que atractivo, también lo fueron los bises ofrecidos por el tenor muniqués.

Empezó con el bellísimo “Freunde, das Leben ist lebenswert” de la opereta “Giuditta” de Lehar, para dar paso a “La fleur que tu m´avais jetée” de la “Carmen” de Bizet que fue bien ejecutada y fraseada.
Quizás al cantar en idiomas más próximos a nosotros como puede ser el francés o el italiano, nos permiten apreciar detalles de generoso fraseo que almenos yo soy incapaz de apreciar en alemán.
Y este aria de la flor es una de las piezas que mejor afronta por fraseo cuidado y matizado y por el efecto final del “Et j’étais une chose à toi Carmen, je t'aime!” es espectacular.



Sin embargo en sus intervenciones en italiano, a pesar de ser vocalemente buenas, me molesta un poco esas “r” tan marcadas, tan germanas que tiene. No seré yo quien negue que fue bien enfocada su “E lucevan le stelle” de la pucciniana “Tosca”, y quizás mucho mejor en la fase incial con un fiato interminable, que hizo que llegara un poco más falto de aire al final y un poco desconjuntado con la orquesta (según mí opinión), hecho que no empaña para nada su interpretación y su fraseo.
Aunque en una segunda escucha de la pieza en cuestión me queda también la sensación de que la orquesta va un poco más despacio que el intérprete.

Esperaba con ganas también ese bellísimo “Lamento de Federico” de “La Arlesiana” de Cilea, que a pesar de ser muy bien “dicho” con una expresividad sencillamente más que atractiva, me dio la misma sensación que con la “Tosca”, es decir de llegar un poco cansado al “Mi fai tanto male... ahimè”.

En conclusión una buena noche que ojalá la podamos disfrutar en breve y en visión.

¡Maria Teresa, vuelve, por favor!

Lo prometido es deuda, y aunque con bastante retraso paso a relataros lo que dio de sí el concierto de zarzuela presentado por “Els Cors de la sarsuela de Sabadell”.

En el mes de octubre pasado, la hasta aquellos momentos, directora y promotora de esta entidad, Mª Teresa Boix, cesó voluntariamente su cargo dejando al frente del mismo a Josep Olivella i Alier.

A pesar de que el programa era más que atractivo debo decir, que a parte de la buena acogida del público sabadellense, no tuvo –para mí- relevancia vocal en absoluto, y a pesar del esfuerzo realizado no han conseguido, al menos en esta ocasión, alcanzar los grados de ilusión y ganas con los que nos obsequiaba su antecesora en el mismo puesto.

Para ser sinceros, destacaron las actuaciones del barítono JOAN GARCIA que nos ofreció una “Ya mis horas felices” de “La del soto del parral” de Soutullo y Vert.
Hace tiempo que escucho su voz. De pequeño ya cantaba en los Coros y ha ido creciendo con los mismos. Destacar que este año consiguió una plaza en l´Escola d´Òpera de Sabadell, aprendizaje que culminó en una representación en el Teatre Municipal de la Faràndula con el mozartiano “Così Fan Tutte” interpretando el papel de Don Alfonso.

A su lado, destacaron también las intervenciones de la soprano rusa TATIANA BOGDENCHIKOVA, primero con el “Dove sei” de Morera, el Rondó final de “Marina” de Arrieta o su dúo junto a la mezzo ASSUMPTA CUMÍ durante la famosa “Barcarola” de los Cuentos de Hoffmann.
Esta última también nos ofreció su versión de la “Habanera” de Carmen, pero a mí gusto mucho mejor en el dueto mencionado.

Destacar la intervención de ELI BOIX y FRANCESC PLANS, que aunque tenían poco volumen, supieron defender bien el precioso dueto de “La cançó d´amor i de guerra” de Martínez Valls.

Las intervenciones de JORDI MARTÍ fueron irregulares, tanto en el dueto de “Luisa Fernanda” (Caballero del alto plumero) junto a OLGA MIRACLE como en sus intervenciones en solitario, como en el famoso “Hojas de Otoño” micrófono en mano.

Quizás lo mejor que nos ofreció fue su solo en el Coro de los repatriados en de la zarzuela “Gigantes y cabezudos”.
Llegados a este momento no pude dejar de pensar en Plácido Domingo, cuando después de estar dando, literlamente, la lata a sus compañeros diciendo que había perdido una octava (cuando realmente lo que sucedía es que le estaba cambiando la voz) lo empujaron para que cantara ese conocido fragmento “Por fin te miro, Ebro famoso”.

En cuanto a los coros, sinceramente, es de las veces que peor han estado: les costaba entrar y demostraron una inseguridad que Maria Teresa Boix sabía transformar en seguridad.

Un espectáculo con solución de continuidad, sin argumento ni decorado alguno. Pero pensamos que el próximo saldrá mejor.

O eso esperamos. Añoramos también la labor de Mª Teresa Boix.

domingo, 6 de junio de 2010

Las comparaciones son odiosas


Así lo dice el dicho popular, pero desgraciadamente es así

Acabo de asistir a un espectáculo de zarzuela en el Teatre Principal de Sabadell, del cual haré un comentario en el próximo post, pero ahora quiero quedarme con esta pieza: "Ya mis horas felices" de "La del Soto del Parral", ni más ni menos cantada por este señor:



¿Y por qué? Pues sencillamente escuchad como la canta y dejaros llevar por su voz.