jueves, 31 de diciembre de 2009

Queridos Reyes Magos...




Y puntualizo, a los Reyes Magos porque Papá Noel es un producto americano, y aunque nos bombardeen en todas partes con su cultura, la tradición de Sus Majestades los Reyes de Oriente es algo muy nuestro que por ningún motivo se debe perder (ni quiero que se pierda), aún con el riesgo de que nos tilden de ir al revés del mundo (y eso que no somos ingleses).


Queridos Reyes Magos:

En un año tan marcado por la crisis, por las altas subidas de las tasas del paro y en definitiva del desorden y descontrol generales, me atrevo a dirigirles esta carta para pedir no un montón de regalos y cosas bonitas para abrir el próximo día 6, sino que, consciente de la situación actual les pido, con mucha ilusión un Cd, que de grabarse algún día, sería un impulso imparable en el mundo de la música.

Soy consciente de que hace poco ha aparecido en el mercado el último disco de Plácido Domingo titulado “Puccini ritrovato”. Por esto dudaba si pedir, o no un nuevo Cd suyo.

Pero como les comento, Majestades, pido la “ilusión” de un Cd con un título indeterminado, pero con un repertorio, que en la voz del Maestro Domingo, sonaría estupendamente bien, y me atrevería a decir que nuestro tenor lo grabaría con ganas, ilusión y sobretodo, con mucho amor al género que le vio nacer como profesional del canto, la zarzuela.

Y ya que lo ha cantado todo, o casi todo –porque seguro que debe tener alguna cosa pendiente en el tintero- no estaría de más que grabara dúos de zarzuela… pero no todos estos dúos que en su voz hemos escuchado hasta la saciedad (entiéndase “Luisa Fernanda”, “Revoltosa”, etc…) sinó dúos inéditos en su voz, que si bien en otras gargantas sonarían bien, en la suya sonarían a gloria.

Por esto, Majestades, ya que Vds. están en todas partes y seguro, que tienen la manera de contactar con él porque son Magos, me atrevo a hacerles llegar, junto con esta misiva, la lista de duetos que me gustaría que interpretara, y además, para que cuide su garganta, los que propongo son de barítono, pues, el barítono en la zarzuela canta tesituras bastante altas y tiene, siempre o casi siempre, romanzas mejores que el tenor.

La soprano que lo acompañe, pues puestos a pedir, no me importaría nada en absoluto que fuera Ana Mª Martínez, que dejó bien alto al género en el concierto en la ciudad de Salzburg en que sustituyó hace un par de años a un indispuesto Rolando Villazón.

Pero también sería indispensable la colaboración de otra gran voz para un “track” inédito y a la par, original, que en su momento les comentaré.

La lista es la siguiente:


MARUXA (A. Vives)

1. Herido de mal de amores…

2. Eh! Rubina! (…) Para darle al sueño vida (…) Mírame, que mi corazón, siente la ilusión…


LA CANCIÓN DEL OLVIDO (J. Serrano)

3. Esta es la estancia (…) Dónde vais (…) Señora mía, perdón os pido, y aguardo rendido vuestra sanción severa.

4. Pero, capitán, qué vais a hacer (…) Dejadme que al partir maltrecho…


LA ROSA DEL AZAFRÁN (J. Guerrero)

5. Ama, lo que usted me pide (…) Manchega, flor y gala de la llanura…

6. Tengo una angustia de muerte (…) Qué tienes amor mío, cariño que te pasa…


LA DEL MANOJO DE ROSAS (P. Sorozábal)

7. Tengo que decirle una cosa (…) Hace tiempo que vengo al taller…

8. ¿Qué está esto muy bajo?


LAS GOLONDRINAS (J. Mª Usandizaga)

9. Fuego de paja en el viento.

10. Oh, Puck por tí mi corazón...


LA DEL SOTO DEL PARRAL (Soutullo y Vert)

11. Ten pena de mís dolores (…) Mi cariño verdadero, mi vida entera…


LOS GAVILANES (J. Guerrero)

12. ¡Adriana! ¡Juan! (…) Al impulso de noble ansiedad…


EL CANTAR DEL ARRIERO (Diez Giles)

13. De la ruta de Zamora, para veros quise ahora (…) ¿Cómo quieres que el arriero al llegar?


EL PUÑAO DE ROSAS (Chapí)

14. No te asustes alma mía (Dúo de Pepe y Rosario)


CANÇÓ D´AMOR I DE GUERRA (R. Martínez Valls)

15. Per tu Francina meva vaig fer-me forjador*

*Para este “track” adicional me gustaría la colaboración de la gran Montserrat Caballé.


Y ya sé, Sus Majestades, que esta última es en catalán, pero por este mismo motivo será especial en toda Catalunya. Y a tal efecto, me ofrezco voluntaria para dar clases de pronuncia de catalán al Maestro Domingo, si él me lo permite.

Ya ven, Majestades que lo que pido este año es para un gran número de amantes de la lírica y de nuestra zarzuela, entre los cuales, me incluyo.

Me comprometo a portarme bien e irme a la cama temprano. No abrir los ojitos hasta la mañana siguiente y para que se cumpla mí deseo ya les dejaré un buen refrigerio en casa para que desaparezcan los rigores del viaje desde Oriente.

Sin más Majestades, me despido atentamente

¡¡¡¡Feliz Año Nuevo!!!!


Para todos aquellos que mañana os despertéis con esta entrada: FELIZ AÑO NUEVO A TODOS.

Que este 2010 sea mejor que el 2009 y que todos aquellos que hemos/han perdido algo durante este desatroso 2009 lo recuperen/mos y dejemos atrás la sombra de esta crisis que nos viene acechando desde finales del 2008.

Y para los tradicionales del 1 de enero, para aquellos que cada año tenemos una cita en el Musikverein de Viena, os dejo esta "Marcha Radezsky" dirigida por George Prête, que es quien dirigirá mañana también. Así es que, todos a palmear la "Marcha".


viernes, 25 de diciembre de 2009

¿Qué suena hoy en la gramola? LA ROSA DEL AZAFRÁN

Esta zarzuela se ha convertido en los dos últimos años en una de mís preferidas y no es para menos, pues tal y como os comentaba cuando hablaba de "Los Gavilanes" del maestro Guerrero, la música compuesta por el maestro de Ajofrín es una de las que más me gustan.
Poco conocía, a parte de la popular "Canción del Sembrador", de esta zarzuela. Me sonaba el coro de las espigadoras y el pasacalle de las escaleras, pero con ella descubrí unos momentos gloriosos de música que quiero compartir con todos vosotros.
Pero si hay algo que me llamaba especial atención de esta obra es el dúo inicial entre Juan Pedro y Sagrario, que me lo cantaba mí abuelo, que a su vez lo había oído por la hoy Presidenta de la Asociació dels Amics de l´Òpera de Sabadell, la sabadellenca Mirna Lacambra. Siempre deseé escuchar este duo en "directo" en algún teatro y ese día llegó el 25 de noviembre del 2007 cuando en el Teatre de la Faràndula de Sabadell se representó la obra completa.

Me es dífícil escoger solamente algún fragmento de esta bellísima zarzuela que tanto quiero. Intentaré no empachar demasiado al personal, pero hay momentos que por simples que parezcan, que no se pueden obviar. Así es que desde aquí, señores y señoras, afinen sus oídos que empieza "La Rosa del Azafrán".




La acción del primer acto se desarrolla en una casa de labradores acomodados. Criados, gañanes y pastores están celebrando la fiesta onomástica del amo. Cantos y bailes animan el cuadro. Juan Pedro, gañán distinguido por su laboriosidad y honradez, entona una copla que la intención enamoradiza orienta hacia Catalina, una criada de la casa. Pero a Catalina también la pretende Moniquito, un joven santero de la ermita, que entra en escena con una urna que protege a un San Roque. Ni el santo le vale a Moniquito en sus galanteos con la criada, que una vez más le rechaza.


El tema de conversación de la tertulia es ahora con Generoso, loco porque perdió su hijo. patriota y dadivoso que aparece al frente de su «ejercito carlista», cuyas filas integran todos los críos del pueblo. Sagrario, ama de la casa, defiende al pobre viejo de las cuchufletas de la reunión. Juan Pedro está alegre porque mañana empiezan los trabajos de siembra. Su canción bien clara deja la idea: «Cuando siembro voy cantando porque pienso que al cantar, con el trigo voy sembrando mis amores al azar.»
En esta ocasión es interpretada por Plácido Domingo. Disfruten su Juan Pedro:




Sagrario se entera por Catalina de que Juan Pedro la ha requerido para platicar: «Con Juan Pedro mejor que con otro. que es un hombre formal. hacendoso, despierto, leal, fino en la palabra... y guapo de verdad», aprueba el ama; pero ordena que Juan Pedro salga aquel mismo día de la casa porque «no está bien mirao en el pueblo que dos novios duerman en la misma casa». Comunica al gañán la decisión de que se marche, pero no sin antes preguntarle cómo explican los hombres el amor. El ama no ha sido nunca novia.
Tiene fama de orgullosa y ningún hombre se le acerco nunca para decirle una palabra de cariño. Juan Pedro empieza a explicarse, y pronto Sagrario une su contenida pasión a la de él: «No sé qué penas me están matando. ¡Parecen fogaradas de celos!».
En esta ocasión nos cantan el dúo Manuel Ausensi y Teresa Berganza acompañados por la Gran Orquesta Sinfónica dirigidos por Nicasio Tejada. Guardad especial atención en la frase de Teresa Berganza: "Te quiero por tus ojos y por tu boca".





El ama pronto descubrió sus sentimientos. Pero Juan Pedro no ha comprendido que las palabras amorosas de Sagrario iban dirigidas a el, y en un encuentro con Catalina le pide una respuesta afirmativa a su amor. La criada ha escuchado el dúo de Sagrario y Juan Pedro, y su intuición de mujer le ha hecho comprender más de lo que el gañán ha entendido en el impulso del ama. Contesta a Juan Pedro con una negativa que decepciona al mozo. Como no habrá noviazgo, no hay y a necesidad de que el gañán se marche de la casa y cuando todos esperan que Sagrario pida a Juan Pedro que se quede, el ama insiste en que se vaya.

En el segundo cuadro. Juan Pedro y un grupo de mozos salen de noche a rondar a las mozas. Todos creen que Juan Pedro va a cantar a Catalina, pero el gañán dice que es al ama Sagrario a quien quiere dedicar la copla. Escuchamos de nuevo a Manuel Ausensi.



También salen a rondar a las mozas otro grupo de mozos. Interpreta el papel de Moniquito el tenor cómico Gerardo Monreal acompañado por la Gran Orquesta Sinfónica dirigidos por Nicasio Tejada.




Llegan los rondadores a la casa del ama, donde se están realizando las tareas de mondar la rosa del azafrán, a las que cada hombre ayuda a la mujer que pretende. El ama Sagrario trabaja sin ayudador, y Juan Pedro, con intención, canta su copla: «Pero si una mocita no tiene amante, natural es que alguno venga a ayudarle.» Sagrario se ofende y el mozo se cree despreciado por su humilde procedencia: «Que culpa tiene el tomillo de haber nacido tan bajo.» Juan Pedro se ya, y Sagrario, presa de nerviosismo, suspende las faenas.
De nuevo cantan Manuel Ausensi y Teresa Berganza. Además fijaros en la frase de Juan Pedro "Perdone el ama Sagrario, perdone mi atrevimiento, qué culpa tienen mís ojos, de haber mirado pa´l cielo" y la final "Tan frágil es el amor como esta flor peregrina, se quiere al atardecer y a media noche se olvida".





Segundo acto. Juan Pedro sale del pueblo, pero vuelve a dar el pésame a Carracuca que enviudó. Confía a Custodia, mujer del pueblo, componedora, que siente añoranza del lugar, y que ha comprendido lo imposible de su intención con el ama. Pero él quiere establecerse y casarse con una mujer del pueblo. Aparece Catalina, y Juan Pedro vuelve a declararle su amor. Catalina no le hace aprecio, pues está decidida a casarse con Moniquito, aunque este solo tenga por ingreso la capilla de San Roque. Cuando han abandonado la escena Juan Pedro y Custodia, llega Moniquito vestido con un capote de paño pardo en pleno mes de agosto, procedente del entierro de Gertrudis. Cantan Gerardo Monreal y Julita Bermejo dirigidos por Nicasio Tejada:






Aparece el ama. Respetuoso, Juan Pedro, la saluda ceremoniosamente, pero Sagrario le dice que la llame por su nombre porque ya no es su ama.
A preguntas de ella Juan Pedro le descubre los sentimientos de amor que hacia ella abrigaba. Sagrario no puede ya mas contener sus impulsos y le dice que ella también le quiere, pero las diferencias de clase les separan. Con rabia le ruega que se vuelva a marchar. «Cásate con otra, si quieres: pero que no la vea yo... porque me da una pena de morirme.»





Juan Pedro ha decidido definitivamente alejarse del pueblo, pero ahí esta Custodia que le propone un plan que para posible el casamiento del ama y el gañan. Solo es necesario que finja ser el hijo perdido de don Generoso. Juan Pedro se muestra reacio ante lo que el cree deshonroso, pero Custodia le hace ver que en la componenda no hay nada malo y que servirá para hacer la felicidad de el, de Sagrario y de don Generoso.

En el siguiente cuadro se nos presenta un paisaje de agosto a pleno sol. Campos de mies, rastrojos y viñedos con molinos al fondo. Es el famoso coro de las espigadoras, que una vez más interpreta Julita Bermejo:





Efectivamente, el viejo loco recibe a Juan Pedro con los brazos abiertos, y Sagrario que conoce la verdad, dice que a su «orgullo le basta que los demás se lo crean». Bienvenida sea la estratagema si ella permite al fin, la boda del ama y el gañán.
En el patio principal de la casa de Sagrario se celebra una fiesta a la que asisten todos. Cuatro parejas bailan jotas, se comen mantecados y se beb vino. Ahora Moniquito llora por la unión entre Carracuca y Catalina, mientras que Juan Pedro decide contar a Sagrario la verdad de la trama, que ya conoce. Los dos cantan la alegría d la felicidad en común y la obra termina. La grabación es de una función en vivo desde el Teatro de la Faràndula de Sabadell, de fecha 23 de noviembre. Son su intérpretes, Carmen Aparcio como Sagrario, Carles Daza como Juan Pedro, Marta Valero como Catalina y Carles Ortiz como Moniquito, acompañados por la Orquesta Simfònica del Vallès dirigidos por Daniel Martínez.


jueves, 24 de diciembre de 2009

¡¡¡¡¡Feliz Navidad!!!!



Es lo que toca desear en estos días. Las calles se llenan de luz, de color, de ríos de gente desesperadas a la búsqueda de los regalos de última hora.
También de Papás Noeles... importación americana que acabará "liquidando" -sinó al tiempo- a nuestros Reyes Magos de Oriente, y eso no me gusta. Nuestras tradiciones tenemos que conservarlas. Si es que parece que todo lo bueno y lo mejor sea americano, por favor...

Pero también a parte de desear Feliz Navidad a todos aquellos que me rodean, a todos los que día a día entran en este rincón, a los que conozco y a los que entran manteniendo el anonimato, a todos los amantes de la ópera y a aquellos que no les gusta pero tienen curiosidad..., quiero desearles desde aquí unas Felices Fiestas y un mejor Año Nuevo.
Un 2010 cargado de ilusión, de esperanza, de salud y también un poco de dinero, de trabajo para los parados, y de continuidad en el suyo para aquellos que tenemos empleo. En fin, demos portazo al desastroso 2009 y recibamos al 2010 con los brazos abiertos y con las mejores vibraciones.

Quiero también desde aquí hacer a todos dos regalos de Nochebuena. Y en esta noche tan especial lo que toca es un villancico, por este motivo quiero compartir con todos dos de los que me gustan más: por un lado el "White Christmas" que a pesar de que está cantado en inglés se ha traducido a muchos idiomas. En esta ocasión "cuelgo" el vídeo de la primera vez que lo escuché en la voz de mí admirado Plácido Domingo, en el añorado concierto de Navidad desde Viena de aquel especial año 1992, y acompañado en esta ocasión por Diana Ross.






En segundo lugar, un recuerdo para el trío que hizo nacer mí amor por la ópera. "I´ll be home for Christmas" en la voz de los tres tenores.





Disfrutad con ellos y aunque sea ya repetitivo, FELIZ NAVIDAD A TODOS.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Plácido Domingo entrevistado en "Noches como estas"




Fue totalmente una sorpresa la entrevista realizada por Juan Ramon Lucas al tenor Plácido Domingo en el programa “Noches como esta”. Se grabó durante la visita relámpago del tenor a Madrid para presentar la versión española del disco “Amore Infinito” que continen poesías musicadas, cuyo autor es el fallecido Pontífice Juan Pablo II.



Apareció sereno, tranquilo y con un “look” deshabitual en él, con el pelo estirado y no ondulado tal y como estoy acostumbrada.


Habló despacio, modulando esa preciosa voz que se identifica nada más empezar a hablar. Conversó de todos los temas, de música, política, religión, de sus padres, de sus hijos, de los nietos, en fin de la vida en sí... siempre con el mismo tono de voz y con una picaresca sonrisa en los labios que hace que sonría cuando él lo está haciendo, que me ponga sera cuando habla de temas más transcendentales, que logra transmitirme –incluso al hablar- esa serenidad y placidez que lo acompaña.


Y la verdad es que aunque no cante me gusta.

Para los que no la han visto pueden remitirse al siguiente enlace:


domingo, 13 de diciembre de 2009

¿Qué suena hoy en la gramola? LOS GAVILANES




Siguiendo con el compromiso de dar a conocer y querer a “nuestra zarzuela” esta semana propongo desgranar una obra del maestro Jacinto Guerrero titulada “Los Gavilanes”.

¿El por qué?
Pues porque esta obra del maestro de Ajofrín fue la primera zarzuela que vi completa en un teatro, y como siempre fue en mí querida Faràndula. Era reticente a ir porque era una obra que en aquel momento tan solo conocía de ella la famosa marcha “Amigos, siempre amigos” popularizada en mís queridas “Galas de Reyes” por el tenor Plácido Domingo, y también la romanza de Juan “Mí aldea”.
A pesar de ello, compramos entradas y una vez más mí abuelo tuvo la agradable tarea de hacérmela conocer. ¿Cómo? Pues evidentemente, cantándomela.
Poco a poco me fuí enamorando de su música y el maestro Guerrero se ha convertido en todos estos años en uno de mís compositores de zarzuela preferidos, pues no puedo olvidar que obras como “El huésped del Sevillano” o “La Rosa del Azafrán” son dos de mís zarzuelas preferidas.

Hoy podremos escuchar una variedad de voces, entre ellas, y como no, la de aquél que hizo nacer mí amor por la lírica, que como sabéis es Plácido Domingo. También escucharemos a Manuel Ausensi, Teresa Berganza,... Grandes voces para una gran zarzuela.

Se situa la acción en una aldea de la Provenza en el año 1845 pero bien podríamos pensar que ocurre en cualquier puerto de mar del norte de España.
En el primer acto vemos que está amaneciendo y se oye desde lejos los cantares de los pescadores. De pronto apaarece Juan, un aldeano (ahora de 50 años) que dejó su tierra muchos años antes para ir a Perú en busca de fortuna y ahora regresa para no marcharse más. Entra vestido con un típico traje de peruano rico, y en todas partes es conocido como Juan “el Indiano”. Al llegar a la playa contempla asombrado los lares que dejó tiempo atrás.
Esta es la famosa romanza de entrada de Juan, "Mi aldea" que en esta ocasión nos la canta Plácido Domingo:




Cae de hinojos en el suelo y vuelven a oirse los cantos de los pescadores. De pronto se dan cuenta de la presencia de Juan y los pescadores y pescadoras reciben con gran entusiasmo a Juan y entre las aclamaciones se escucha la siguiente copla, que será sin duda el hilo conductor de la obra:

“La, la, la...
Palomita, palomita
Cuidado con el pichón;
Mira que rondando el nido
Está el gavilán ladrón”


En el segundo cuadro del primer acto encontramos una aldea frente al mar. Se aprecia una casa de aspecto humilde frente a la cual hay unas mesas y unos taburetes. Nina y Emma muestran a las aldeanas algunas de las joyas que les ha regalado su tío Juan.
Entra en escena el alcalde del pueblo, Clariván y el sargento de gendarmes, Triquet, los cuales se disputan la amistad de Juan. De pronto aparece Rosara, una joven aldeana de unos veinte años, la familia de la cual está llena de deudas y no puede permitirse soñar con un amor (aunque es un secreto a voces que está enamorada del joven Gustavo).

Camilo, hermano de Juan, llega con su esposa que luce grandes joyas con gran ostentación, obviamente regaladas por su cuñado Juan. Camilo,por su parte anuncia que Juan tiene muchos proyectos de reforma para el pueblo, cosa que alegra al alcalde Clariván.
Salen los aldeanos que van en busca de Juan hasta su casa dispuestos a agradecer semejante gesto y Juan, a su vez, sale agradeciendo ese entusiasmo e invita a los lugareños a beber en la posada. Es en este momento cuando Juan entona uno de mís fragmentos preferidos de la obra: "El dinero que atesoro", cantado en esta ocasión por Manuel Ausensi y los Coros Cantores de Madrid, dirigidos todos por el maestro Ataulfo Argenta.



Después de este júbilo generalizado, Juan se queda con unos pocos amigos y les confiesa que marchó a Perú a hacer fortuna para impresionar y complacer a Adriana, la mujer de la cual está enamorado, a pesar de que nunca lo confesó.
Adriana es la madre de Rosaura, en ausencia de Juan casada con un marido que le doblaba la edad. A lo lejos se escucha la voz de Gustavo y de Adriana, y Juan se acerca hasta donde cree que procede la voz, sin pensar que sea Adriana. Esta sale y los dos se reconocen e inician un duo maravilloso recordando los años pasados.
Escuchamos el dueto ""Al impulso de loca ansiedad" en las voces de Manuel Ausensi y Toñy Rosado dirigidos  por el maestro Ataulfo Argenta:


  

De pronto sale Rosaura, la hija de Adriana, que es presentada a Juan, y acuerdan ambos que el Indiano irá a su casa por la tarde.
Al marcharse Juan se escucha nuevamente la voz de Gustavo que evoca a Juan la belleza de Rosaura y éste dirigiéndose a la cerca ve a Rosaura y Gustavo hablando de una manera entusiasmada.


En el acto segundo nos situamos en la plaza de la aldea, a derecha e izquierda de la casa de Adriana, dos arcos formados de flores en las desembocaduras de las callejas. En uno se lee: “A Juan, los aldeanos y especialmente el alcalde” y en el otro: “A Juanito, los gendarmes, y más especialmente Triquet”, aparece una fanfarria patrocinada por el alcalde, que pretende de este modo ganarse los favores de Juan, pero se ve interrumpido por la llegada de la banda de los gendarmes encabezada por Triquet que intenta lo mismo que el alcalde. La rivalidad entre ambos es suavizada por la aparición de Adriana, que invita a los presentes a homenajear con amistad al recién llegado. Una vez finalizada la canción, cada uno de los hombres notables de la aldea despide a los comparsas respectivos, rogándoles que no tarden para la fiesta que se celebrará en honor de Juan y entre rivalidades constantes el alcalde va apuntando algunas de las ideas que florecerán en el discurso que tiene preparado para el descubrimiento de una lápida en honor del indiano.

En medio del entusiasmo de los dos contendientes, Clariván descubre a Adriana el verdadero motivo de la marcha de Juan hacia el Perú, el amor que sentía hacia ella y la imposibilidad de casarse por falta de fortuna. Adriana queda anonadada y deja correr la imaginación, pero sus fantasías se ven interrumpidas por su madre Leontina, quien años antes le impidiera los amores con Juan, que tiene otros planes para su hija y sobre todo para la nieta, casar a Rosaura con Juan y así remodelar su desastrosa economía familiar. Rosaura aparece entonces y su madre da muestras de unos crueles celos al descubrir que su hija está de mejor ver que ella.

No contenta con todo lo insinuado, Adriana recomienda a Gustavo, el joven enamorado de Rosaura, que vaya a los zarzales a cortar una rosa para Rosaura y se la ofrezca en prueba de su amor, cosa que el joven hace enseguida. Escuchamos de nuevo la voz del tenor Plácido Domingo, en esta ocasión es su cuerda de tenor interpretando la romanza "Flor roja":

 

A su vuelta, Gustavo entona la canta una bella romanza, lo que acaba de convencer a Rosaura y a las demás muchachas de las intenciones del joven hacia ella. Las jóvenes se marchan y ya solos, Gustavo se declara a Rosaura y la muchacha muestra sus sentimientos hacia el galán con tanta vehemencia que el alcalde, que pasa entonces por allí, tiene que llamar la atención a los dos enamorados.

Aparecen ahora Leontina y Juan ya puestos de acuerdo para conseguir el amor de Rosaura por los medios que sean necesarios y sin el consentimiento de la madre. Se solos, el alcalde y Juan manifestándose sus respectivos sentimientos amorosos pasados, a la llegada del inevitable Triquet, Juan deja entrever sus intenciones de casarse con Rosaura, acción que es desaprobada por el alcalde y el jefe de gendarmes a causa de la diferencia de edad que media entre ambos, pero Juan manifiesta que está decidido a llevar a cabo sus propósitos por el medio que sea, lo que enfurece a los dos prohombres de la aldea hasta tal punto que en el momento de iniciarse la fiesta en su honor las cosas van por otros senderos de los previstos en principio, el discurso tan bien bordado por el alcalde acaba siendo interrumpido de manera desaforada y finalmente aparece Gustavo decidido a denunciar los manejos de Leontina y Juan, ante el estupor de todos y la firme postura del indiano.
Escuchamos al tenor Carlos Munguía junto a los Coros cantores de Madrid en el famoso "Guarda indiano tu riqueza" y seguidamente de nuevo a Manuel Ausensi junto a los Coros cantores de Madrid en "No importa que el amor mío":








Días después en una sala en casa de Adriana, se esta apunto de celebrar la boda de Rosaura y Juan, es de noche Juan, Leontina y Rosaura, sentados alrededor de la mesa, Nita y Emma sirven vino a hombres y a mujeres, Renata y Camilo están sentados en sendas sillas ante la chimenea, tristes y cariacontecidos. Rosaura da muestras de gran abatimiento.

Llegan las gentes del lugar trayendo regalos y presentes a la novia. Renata y Camilo manifiestan su profundo desagrado por la boda de su hermano y la consiguiente pérdida de la posible herencia. Rosaura, entristecida por la situación, se aleja de la estancia. Juan pregunta entonces a Leontina sobre los verdaderos sentimientos de la joven y ella le contesta que, con el tiempo, le acabará queriendo. Asimismo, le confiesa que todo está atado, que Adriana no explicará a su hija los antiguos amores con Juan, y Gustavo ha decidido marcharse de la aldea.

Clariván y Triquet se despiden de Juan manifestándole que no piensan asistir a la boda por la infamia que supone casarse con una muchacha que no le quiere y que sólo le acepta por su dinero, tal como le sucedió a él en su juventud. Le recuerdan a Juan que, a causa de su situación, ya no le llaman “el Indiano”, sino “el Gavilán”, por lo que Juan, indignado, se aleja de la casa.
Todos se despiden con el firme propósito de no ir a la boda, aunque eso sí, no faltarán al convite. A solas Adriana y Rosaura, la madre ruega a su hija que no dude en hacerle feliz aun a pesar de que no lo merece, oyéndose la voz de Gustavo entonando una copla alusiva, al amor y al dinero.

Gustavo se acerca a la ventana de Rosaura para despedirse, pero no puede impedir que sus sentimientos florezcan y se establece un dramático dúo amoroso en el que cada uno de los enamorados muestra su desencanto ante la idea de tener que separarse.
Escuchamos en esta ocasión al tenor Carlos Munguía en el papel de Gustavo y a Teresa Berganza como Rosaura, ambos dirigidos por Ataulfo Argenta en un preciosos dúo donde aparecen temas ya escuchados a lo largo de toda la zarzuela:



Gustavo propone a Rosaura la huída y le recuerda a Adriana que ella se vio en semejantes circunstancias, Adriana titubea ante el recuerdo y permite que Gustavo se lleve a Rosaura, pero cuando está a punto de llevar a cabo su decisión llega Juan rogándole que se la lleve, pero no a escondidas, que parecería un delito, sino a plena luz del día.

viernes, 11 de diciembre de 2009

12-12-95

Muchos de vosotros os levantareis mañana con esta entrada.


Para mí recordar esta fecha es algo cotidiano, automático. No hay día que no piense en ese maravilloso día, ya que fue precisamente ese martes 12 de diciembre de 1995 el día en que pude escuchar a Plácido Domingo por primera vez. El escenario, el Palau Sant Jordi de Barcelona. Quien me conoce bien, además sabe el "por qué" fue especial. Una exeriencia única, irrepetible. Algo que quedará en mí memoria para el resto de mí vida.

Un año más, Maestro...

lunes, 7 de diciembre de 2009

¿Qué suena hoy en la gramola?: CANÇÓ D´AMOR I DE GUERRA


Y como no podía ser de otra manera empezamos este espacio con la zarzuela catalana “Cançó d´amor i de guerra” del compositor Rafael Martínez Valls.

La versión que nos ilustrará la obra escogida es la siguiente:

Francina: Montserrat Caballé
Eloi: Josep Carreras
Baldiret: Dalmau González
Catrina: Carme Decamp
Avi Castellet: Vicente Sardinero

Orfeó Gracienc
Director: Antoni Pérez i Simó
Orquestra Simfònica de Barcelona
Violí solista: Josep Mª Alpiste
Direcció artística: Joan Arnau
Director musical: Antoni Ros Marbà

La acción transcurre en el Vallespir, comarca catalana del Estado Francés, el 30 de noviembre del año 1793, en plena revolución francesa.
El primer acto se inicia en la fragua del Mestre Andreu donde varios forjadores están trabajando, entre ellos Eloi (el tenor) y Baldiri (tenor cómico) y, entre otras cosas, comentan que este mismo día es cuando se celebra la onomástica del Mestre Andreu, y abrigan la esperanza de que éste les de el día libre.



Forjador, bon forjador,
de las mans fermes i brunes
que del ferro saps fer engrunes
amb la teva noble suor.
Forjador, bon forjador
si poguessis dû a l’enclusa
el cor de l’enamorada
quina feina més amada
poder forjar el seu cor.
Amb quin delit posaries
el seu cor, que ara es de neu,
dins la fornal, i el faries
a cops de mall a gust teu.
Forjador, bon forjador,
no hi hauria al Vallespir
qui llencés un sol sospir
per un desengany d’amor.
per un desengany d’amor.




COR DE NOIES
Ning, nang, ning, nang,
Ja la campana vol repicar
i el sant ens crida des de l’altar...
Sempre en l’anyada, d’eixa diada,
les flors més belles portem aquí
i teixint senzilles toies
nostres mans gentils de noies
al bon Sant ne fem ofrena
perfumant el seu altar....
Ning, nang, ning, nang.
Ja la campana torna a sonar,
alegre ens crida son repicar...




FRANCINA
En el Vallespir la vida del meu cor
un jorn va sentir les glòries de l’amor.
Terra bella, terra nostra,
terra de l’amor sens fi,
llum, tota bellesa
de bonic florí...
Dolça terra jo t’estimo
i amb el cor tot abrandat
terra meva jo proclamo
mon amor mai igualat




NOIES
Dolça terra jo t’estimo....




FRANCINA
Per tu ma vida
serà alegria del goig de l’amor.
Terra nostra ta preada formosor
tingui sempre la besada del meu cor.
Terra bella, terra nostra,
terra de l’amor sens fi,
llum, tota bellesa
de bonic florí...
Dolça terra jo t’estimo
i amb el cor tot abrandat
terra meva jo proclamo
mon amor mai igualat




NOIES
Dolça terra jo t’estimo....


Se anuncia que el hijo del alcalde, el joven Ferran Ridau pedirá ese mismo día la mano de Francina, hija del Mestre Andreu, enamorada de Eloi, amor a la vez correspondido por el joven forjador.
Eloi se disgusta y después de que el Mestre Andreu de fiesta a sus trabajadores, el primero aguarda la llegada de su abuelo, l´Avi Castellet, que es el único pariente que le queda. Pero antes de que entre el anciano, Francina y Eloi se encuentran y ambos se declaran su amor eterno.


ELOI
Per tu, Francina meva,
vaig fer-me forjador,
per tu va abrandar-se
el foc d’amor dins el meu cor

FRANCINA
La llum de tes mirades
guiava el meu accent
doncs a elles dictaren
el meu amor fervent.

ELOI
Recordo les paraules
que prop de la fornal
brollaren de tos llavis
en aquell moment sens igual.
Tos ulls d’amor parlaven
d’aquell sentit amor
que sols la mort
podria desfer amb sa dissort.

FRANCINA
Per tu tindré com joia
la glòria preada
d’amor sens igual
fins que la mort arribi
serà estimar-nos
el nostre ideal.
Sens tu la més trista agonia
ompliaria ma vida de dol
i en mos ulls que ara són llum i dia
les boires vindrien
d’amarg desconsol.

ELOI
Francina de ma vida
les teves paraules
seran bell consol,
ja saps que jo, Francina,
mis voltes t’he jurat
que fondrem nostres vides en una
i farem de tots dos un sol ser.

FRANCINA
Que vingui prompte l’hora
que el gran amor nostre
puguem expandir.

ELOI I FRANCINA
Res podrà trencar
el que és el nostre sentir.

FRANCINA
Eloi aimat que mai oblidis
lo que em juraves.

ELOI
Jamai!

FRANCINA
Jo puc jurar-te que seré teva
per sempre més.

ELOI
Cel meu!

ELOI I FRANCINA
L’amor de nostra vida
será nostre ideal,
com vàrem jurar-nos un vespre
al peu de la fornal.
La llum de tes mirades
guiava el meu accent,
doncs a elles distaren
el meu amor fervent.


El punto cómico lo pone Baldiri y Catrina, que es una sirvienta del Mestre Andreu. Los jóvenes se quieren e inician el típico diálogo cómico antes de que entre en escena el joven Ridau que pide a la sirvienta que vaya a buscar a Francina.


CATRINA
Baldiret

BALDIRI
Catrineta

CATRINA
Gai ninet

BALDIRI
Ma nineta

CATRINA
Déu te guard, com estàs?

BALDIRI
A prop teu no ho sé pas

CATRINA
Minyonet

BALDIRI
Minyoneta

CATRINA
Bufonet

BALDIRI
Bufoneta

CATRINA
Si algun dia ens casem
ja sabràs el què és un petonet

BALDIRI
Petonet?

CATRINA
Quan et casis

BALDIRI
Ara no?

CATRINA
No et propassis

BALDIRI
Ai Déu meu quin patir

CATRINA
Pots anar a dormir

BALDIRI
Un petó

CATRINA
Tinc paciència

BALDIRI
Per què no?

CATRINA
No pot ser.

BALDIRI
Quan serem en aquell dia
ben juntets ens besarem.

CATRINA
Una serventa boniqueta

BALDIRI
I un forjador molt boniquet

CATRINA
Varen tenir una assentadeta

BALDIRI
A la voreta d’un riuet.

CATRINA
Ella li deia satisfeta

BALDIRI
Mentre ell li deia satisfet
si tu volgessis Catrineta

CATRINA
Si tu volguessis Baldiret

BALDIRI
Ai quin petó
faria jo
a la nineta
del forjador.

CATRINA
El forjador i la serventeta

BALDIRI
Varen sortir un dematinet

CATRINA
Com ella estava amurriadeta

BALDIRI
També ell estava amurriadet.

CATRINA
Per ço ell va dar-li una floreta

BALDIRI
I ella va dar-li un pinyonet
que ell va posar-se a la boqueta

CATRINA
I ella va pendre-li a pleret

TOTS DOS
Ai quin petó
faria jo
a la nineta
del forjador

TOTS DOS
Quan serem en aquell día
ben juntets ens besarem.

 
Cuando la tiene delante la amenaza para que se case con él a pesar de que la joven le confiesa que quiere a Eloi. Ridau no lo acepta y en este preciso momento entra Eloi que se tiene unas palabras con el hijo del alcalde.
Esta disputa es interrumpida por la llegada del Mestre Andreu y con él todos los pueblerinos que vienen a celebrar su santo. Se canta, se baila y todo el mundo está alegre.
A la vez, llega también l´Avi Castellet que ofrece una canción al Mestre Andreu –quizás una de las romanzas más bonitas de esta obra-.

 

Mestre Andreu, jo sóc un pobre pastor
que m’he fet molt vell prop de les carenes;
voldria ser un rei molt poderós
per donar-vos una joia de valor,
però l’ofrena que pue fer-vos
és solament una cançó:
escolteu-la i accepteu-la
que és la unica riquesa
que disposa el vell pastô.

L’AVI CASTELLET
Les neus de les muntanyes
em diuen adéu,
les pedres de la serra
m’ho diuen també...
Trist i ben trist cantava
un caduc vell pastor
veient que n’arribava
sens trigar la tardor.
Jamai més les muntanyes
podré tramuntar,
adéu cabana amada,
adéu mon ramat,
Dolça jovinesa, trista recordança
lluny de mi la pena del teu bon record.
Pastor, vellet i trist caduc pastor.
Ton cor viurà en la neu del Canigó
Cantava de nit i dia
l’angoixa trista
del seu bon cor.
La mort tingué pietat del seu dolor
i va tancar sos ulls amb un petó.
Posaren damunt sa fosa
una creu feta del seu bastó.


Se acaba la fiesta y Eloi regresa a la fragua, pero es incordiado por el joven Ridau pistola en mano. Forcejean y Eloi acaba quitándole el arma y le hiere. Deja al herido tendido en el suelo y rápidamente se aleja del lugar a caballo para no ser arrestado.


En el acto segundo hay bastante movimiento, sobretodo por las discusiones de la pareja cómica (Baldiri y Catrina). L´Avi Castellet se ha vuelto ciego de tanto llorar a su nieto Eloi que después de la disputa entre él y el joven Ridau, marchó del pueblo; y entretanto está a punto de celebrarse la boda entre Francina y el hijo del Alcalde Ridau.
Pero Eloi ha regresado al pueblo de incógnito y disfrazado de mendigo se entera que la boda de Francina se celebrará al día siguiente.
De pronto aparece el Mestre Andreu con el alcalde y cuando éste marcha, Francina se queda sola con su padre y abrazándole comprende que no pueden hacer nada para deshacer esa boda. Entonces, Francina se queda sola y en un momento de nostalgia entona la canción del forjador, a la que Eloi contesta, pero ella atribuye su réplica al eco y se marcha de la escena.


Antes de dar paso a la siguiente escena, la figura de la historia nos narra como se ha desarrollado la revolución francesa: el país está arruinado y todos los pueblos han sido arrasados sin piedad.

En el siguiente cuadro encontramos a una triste Francina al lado de l´Avi Castellet y resignada ante la inminente boda con el joven Ridau, pero l´Avi le infunde coraje y le dice que la ayudará en todo en este matrimonio no deseado.

Cuando se retiran de la escena, aparece Eloi vestido de capitán de la República con algunos soldados que regresarán después una vez apresen a l´Avi Castellet.
Eloi en un momento de recuerdo de la tierra que abandonó, evoca a las montañas del Pirineu, uno de los fragmentos más populares de la obra.

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ELOI I COR DE SOLDATS
Pirineu, tes blanques comes
parlen a l’eternitat
dels combats i les victòries
ets emblema immaculat.
Front altiu de nostra terra
amb el més encès fervor,
et proclamo dolça serra
de les serres la millor.
Pirineu, serra estimada
fins al cel aixeca el front,
perquè tu muntanya aimada
la més bella d’aquest món.
Si d’aquí em treien un dia
fóra tal el meu sofrir,
Pririneu, que d’enyorança
no trigaria a morir.

SOLDATS
Pirineu, serra estimada
fins al cel aixeca el front,
perquè tu muntanya aimada
la més bella d’aquest món.

ELOI
Si d’aquí em treien un dia
fóra tal el meu sofrir,
Pririneu, que d’enyorança
no trigaria a morir.

ELOI I SOLDATS
Pirineu!


Entran los soldados con l´Avi Castellet, y abuelo y nieto se reconocen. Después entra Francina y descubre a Eloi como capitán de la República Francesa.
De nuevo entran los soldados: han detenido a Ferran Ridau como traidor y debe ser desterrado por su propio padre, el Alcalde.
Finalmente Eloi con un gesto de nobleza deja escapar a Ferran Ridau. Eloi irá a cumplir su deber como capitán de la República, mientras ruega al mestre Andreu que cuide de su hija Francina, con la que se casará a su regreso.

domingo, 6 de diciembre de 2009

¿Qué suena hoy en la gramola?



Iniciamos hoy esta sección a la que se me ha ocurrido llamar “¿Qué suena hoy en la gramola”?
Quizás porque la gramola me remonta a las épocas jóvenes de m abuelos, a su música, a “su” zarzuela que ahora es la mía, porque estas músicas han ido pasando de generación en generación, de abuelos a padres, de padres a hijos... estos hijos que ahora somos nietos y que tenemos la suerte y la benedicción de tener a nuestros abuelos aún con nosotros.
Como decía mís abuelos crecieron con la zarzuela y con voces reconocidas en la época y para muchos hoy olvidadas como la del barítono Marcos Redondo, Eduardo Brito, Vicente Simón, Maria Planas... que hicieron las delícias de mís abuelos y que siempre se encargan de recordármelo.
Su historia, es hoy un poco la mía, y aunque yo entré en la lírica a través de la ópera, es justo decir que me aficioné a ella grácias a la zarzuela.
Y no me da vergüenza decir que hay zarzuelas mucho mejores que según qué óperas... y seguramente ahora habré levantado ampollas en el sector, pero es así.
Quiero a la zarzuela, me gustan sus músicas senzillas y directas que llegan a mí corazón y que consiguen que se me ponga la piel de gallina con solo un par de notas. Este género tan nuestro que es el gran olvidado por algunos teatros, por políticas de programación que buscan más el escándalo que acercar la música –las músicas en definitiva- a esos corazones que estamos dispuestos a abrir ante la grandeza y belleza del género.
Con esta sección pretendo dar a conocer, para aquellos que no han sucumbido aún a sus encantos, una parte de nuestra cultura musical... y para aquellos que ya saben de que va la cosa, la disfruten aún más.


Y pensareis que este espacio de la red está dedicado a Plácido Domingo... pues sí, evidentemente su figura es el motor de este blog, pero también en él me gusta hablar de aquellos espectáculos a los que tengo la suerte de poder asistir, sobretodo los que se realizan en mí ciudad, Sabadell.
Y además, la zarzuela es algo que está completamente ligado a las raíces musicales de este tenor, por esto, y aunque la mayoría de piezas que sonarán no tenemos la suerte de que las haya grabado Domingo, esto nos permitirá recordar, en algunos casos y conocer en otros, voces que han dado todo por este gran género, la ZARZUELA.


Espero que os guste!